La madrugada del 13 de octubre de 2003, Germán Owsianski volvía a su casa de Maipú al 1900 cuando fue emboscado por dos muchachos que le exigieron la entrega de las zapatillas. Para asustarlo, le mostraron que el tambor del revólver calibre 22 que tenían estaba cargado. Germán se agachó sin resistir y entonces recibió un balazo en la cabeza.
Tras ello, los asaltantes recogieron las zapatillas y salieron corriendo. Mientras tanto, el muchacho herido pudo llegar hasta el edificio donde vivía y pidió ayuda. Una vecina llamó a una ambulancia que trasladó a Germán al Heca, donde murió después de agonizar tres días.
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