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Jueves 19 de Febrero de 2015

Consejo de madre

La voluptuosa Charlotte Caniggia, hija del ex crack de la selección argentina y Mariana Nannis, viene recorriendo un turbulento camino en pos de un objetivo excluyente: la fama.

La voluptuosa Charlotte Caniggia, hija del ex crack de la selección argentina y Mariana Nannis, viene recorriendo un turbulento camino en pos de un objetivo excluyente: la fama. El último escalón que la rubia de notoria delantera intentó subir en esa ardua escalera fue participar en un reality en la bella Italia. Sin embargo, su intento no fue exitoso y tres semanas fue todo el tiempo que logró permanecer Charlotte en “L’Isola di Famosi”, el programa que reúne a un grupo de famosos en una isla de Honduras. Su madre, la polémica Mariana, había hecho antes una de las suyas: en su intento de que su hija captara la atención de la teleaudiencia, le hizo una sugerencia que no encontró eco: “Te tenés que poner en pelotas”, le dijo. ¿Qué tal?

Exageró un poco

Se estaba desarrollando la marcha en homenaje al fiscal Alberto Nisman y el tiempo no acompañaba: bajo la lluvia, miles de porteños se manifestaban en las calles de la Capital Federal. Vía Twitter, la joven y atractiva periodista se emocionó: “Para agregarle el toque épico, diluvia en Buenos Aires”, disparó. De acuerdo con la definición del diccionario de la Real Academia Española, “épica” significa “perteneciente o relativo a la epopeya o a la poesía heroica”. Todo indica que el manejo adjetival de la dama está varios cuerpos por debajo de la belleza de su sonrisa.

Twittero desafortunado

Justamente el fenómeno meteorológico que acompañó la multitudinaria marcha de ayer en Buenos Aires fue motivo de un desagradable tuit emitido por un verdadero especialista, el presidente del Archivo de la Memoria de la Diversidad Sexual, Alex Freyre, que no mucho tiempo atrás provocó un miniescándalo con sus declaraciones sobre los medicamentos para los enfermos de sida. Freyre, quien al parecer disfruta de la provocación, lanzó un comentario de dudoso gusto: “Néstor hace pis”, apostrofó el hombre, provocando una lógica catarata de repudios en cadena. ¿Cuándo aprenderán algunos funcionarios a estar a la altura de la responsabilidad de la que los han investido?

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