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Domingo 16 de Marzo de 2008

Confusiones éticas

"Un hecho aislado". Estas fueron las tres palabras que utilizaron los funcionarios municipales para minimizar el caso del inspector de tránsito que fue filmado in fraganti con un teléfono celular mientras cobraba una coima...

"Un hecho aislado". Estas fueron las tres palabras que utilizaron los funcionarios municipales para minimizar el caso del inspector de tránsito que fue filmado in fraganti con un teléfono celular mientras cobraba una coima de un conductor de una camioneta que no tenía luz de stop ni contaba con la inscripción habilitante para transportar mercadería. Pero todos sabemos que esto no es así, que la corrupción está desparramada en todas las esferas del Estado, no sólo el municipal, sino el provincial y el nacional.

¿Acaso, y sólo por citar algunos ejemplos, no hay corrupción en la policía para hacer caso omiso a una infracción o delito, en la Afip para evadir impuestos, en Gendarmería y Aduana para pasar mercadería de contrabando, y en la clase política para aprobar una determinada ley o tomar una medida particular? Pero no hay que ser hipócritas, si alguien cobra es porque hay otro que pagó. El Código Penal es claro: sanciona de igual manera tanto a uno como a otro, porque la corrupción es un delito que necesita de dos partes, es un cohecho.

Por eso basta de culpabilizar exclusivamente al Estado. En la propia sociedad hay una cultura de la corrupción. Hay vastos sectores donde la coima es percibida como un fenómeno aceptable, como el simple acto de dar dinero a cambio de un "favor". La cultura de la coima, de que todo se puede "arreglar" por algunos billetitos, la permisividad y tolerancia hacia este delito, habla de una sociedad que tiene ciertas confusiones éticas.

Y como muestra basta un botón: los integrantes de la banda Callejeros están procesados por la Justicia por el pago de coimas a policías para poder actuar sin controles en la discoteca Cromañón, donde un incendio provocó 194 muertos en diciembre de 2004 justamente por la falta de estos controles. Pero su popularidad sigue casi intacta, no ha recibido una sanción pública por este hecho de corrupción que terminó en tragedia.

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