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Miércoles 19 de Octubre de 2016

Condenaron a un ex policía de Entre Ríos

El Tribunal Oral Federal de Paraná condenó a 11 años de prisión al ex policía entrerriano Atilio Céparo por el secuestro y las torturas contra una mujer durante la última dictadura militar. Esta es la primera condena contra un integrante de la policía de Entre Ríos por su actuación en el terrorismo de Estado.

El Tribunal Oral Federal de Paraná condenó a 11 años de prisión al ex policía entrerriano Atilio Céparo por el secuestro y las torturas contra una mujer durante la última dictadura militar. Esta es la primera condena contra un integrante de la policía de Entre Ríos por su actuación en el terrorismo de Estado.

El 23 de septiembre de 1976, como oficial ayudante, Céparo integró una patota que detuvo a una mujer dentro del sanatorio La Entrerriana, donde la víctima trabajaba como enfermera, y la llevó a la Jefatura y después a la comisaría 5ª para someterla con picana eléctrica. Décadas después la víctima lo pudo identificar como uno de quienes la habían torturado.

El Tribunal consideró que Céparo es "autor penalmente responsable de la comisión del delito de privación ilegítima de la libertad, cometida con abuso de sus funciones y sin cumplir con las formalidades de la ley, agravada por la utilización de violencia", como así del "delito de aplicación de tormentos agravados por ser la víctima perseguida política".

Los jueces federales que integraron el tribunal, Lilia Carnero, Noemí Berros y Roberto López Arango, indicaron en su sentencia que ambos delitos "son considerados de lesa humanidad ocurridos en el contexto histórico de terrorismo de Estado que asoló a nuestro país", en el marco de la última dictadura.

El fallo también expresó que se "difiere el tratamiento de pedido de prisión domiciliaria para su resolución en el incidente respectivo".

Los jueces indicaron que los fundamentos de la sentencia serán leídos el miércoles 26 de octubre, en tanto que la resolución respecto del pedido de prisión domiciliaria será resuelta en el incidente del expediente de la causa.

"Para nosotros es buena la sentencia en tanto tomó las dos acusaciones que hacemos, que son privación ilegítima de la libertad agravada y tormentos agravados, que es lo mismo que tortura", señaló Sofía Uranga, abogada querellante en representación de la organización Hijos Regional Paraná.

En los alegatos, la querella, integrada por Uranga y Marcelo Boeykens, había solicitado 21 años de prisión, en tanto la Fiscalía a cargo de José Ignacio Candiotti pidió 16. Hasta su detención en el 2014, el ex policía fue chofer del Tribunal Superior de Justicia de Entre Ríos del que es vocal su yerno, Emilio Castrillón.

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