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Miércoles 31 de Agosto de 2016

Condenaron al DJ Cristian Martínez Poch a 37 años de prisión

Se trata del músico que torturó y abusó se su expareja y sus hijas durante varios años. "Fue un fallo ejemplar, es el día más feliz de mi vida", dijo Vanessa Rial.

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de La Plata condenó hoy al DJ Cristian Martínez Poch a 37 años de prisión por el abuso sexual gravemente ultrajante y privación ilegítima de la libertad de su expareja Vanessa Rial. Y también por la corrupción de menores y el abuso sexual gravemente ultrajante de sus dos hijas, las que quedaron a su cargo en 2002 tras la muerte de su esposa. En ese momento, las nenas tenían 7 y 8 años, y no pudieron escapar de esa pesadilla hasta que tuvieron 14 y 15 años.
La lectura del veredicto, por parte del tribunal integrado por los jueces Juan José Ruiz, Carmen Palacios Arias y María Isabel Martia, tuvo lugar este mediodía. En el lugar estaba Martínez Poch, quien durante la lectura realizó gestos obscenos, sonriendo y hasta guiñando un ojo para las cámaras.
En algunos pasajes del veredicto, los jueces entendieron que los abusos de Martínez Poch "alteraron el normal desarrollo y madurez" de sus hijas. En el caso de una de ellas, lo vivido le provocó "un grave daño para la salud mental".
En cuanto a Vanessa Rial, se acreditaron los abusos y se descartó el planteo de inimputabilidad hecho por la defensa. Tanto Vanessa Rial, como las hijas de Poch y demás víctimas, declararon que luego de pegarles, el imputado quería que ellas lo lesionaran a él con, por ejemplo, una pinza. "Así buscaba justificar lo que él les hacía", dijeron los jueces. También se acreditó que luego de los ataques, Martínez Poch lavaba a las víctimas con lavandina, para borrar las heridas. "Como un intento de burlar a la Justicia si era denunciado", añadieron los jueces.
"El tribunal entiende por unanimidad que el imputado pudo comprender la criminalidad del acto y dirigir sus acciones en consecuencia", afirmaron los jueces. Y agregaron que para definir la pena tuvieron en cuenta la ley de violencia de género y la convención de los derechos del niño.
En septiembre de 2013 Martínez Poch mantuvo cautiva en su departamento de La Plata a Vanessa Rial, donde la sometió a múltiples abusos sexuales, golpes y le proporcionó narcóticos. La mujer fue rescatada por la policía y tras la detención del hombre, aparecieron otras mujeres que contaron sus propios calvarios. Pero lo más sorprendente fue que días después de que el caso tomó estado público, las hijas de Martínez Poch se presentaron ante la Justicia y contaron las cosas que vivieron luego de la muerte de su madre, cuando eran dos nenas.
Entre los sometimientos que contó Rial en su declaración en el juicio, dijo que Martínez Poch la drogaba con pastillas y alcohol, la violaba, también hizo que la violaran otras personas. Sabiendo que ella sufría de vértigo, la llevaba al balcón y la sometía sexualmente. También la hacía beber su orina y jugaba al tiro al blanco lanzándole cuchillos. En más de una oportunidad le dio brutales golpizas y hasta le arrancó uñas de los pies.
Por todo eso, que quedó debidamente acreditado en el juicio, los jueces decidieron dictarle al acusado el máximo de pena que era posible aplicar para este caso: 37 años de prisión.

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