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Jueves 21 de Julio de 2016

Condenaron a 14 años de cárcel a una mujer que asesinó a cuatro de sus hijos

La justicia probó que la acusada, de 45 años, asfixió a sus hijos recién nacidos. Hallaron los restos de otros, pero no se estableció si los mató.

La madre alemana en cuya casa aparecieron los cadáveres de ocho de sus bebés fue condenada ayer a 14 años de prisión, acusada de haber acabado con la vida de cuatro de ellos.

La corte de Coburg, en el norte del estado alemán de Baviera, absolvió al padre de las criaturas, sobre quien recaía la sospecha de haber ayudado a su mujer a matar a los pequeños. La pareja, que se separó poco antes de que se encontraran los restos de los bebés, tiene tres hijos que aún viven.

La Fiscalía había solicitado una pena de cadena perpetua para la mujer de 45 años por la muerte de cuatro de los recién nacidos.

Los cuerpos sin vida de los ocho bebés fueron encontrados en noviembre en su casa en Wallenfels, un pueblo de menos de 3.000 habitantes de la región bávara de Alta Franconia, a medio camino entre Berlín y Munich.

En cuatro de los ocho cadáveres de bebés encontrados en la casa familiar las autoridades no pudieron certificar si nacieron con vida o hubieran podido sobrevivir.

Los cuerpos de los ocho bebés estaban envueltos en bolsas de plástico y toallas, y escondidos en la vivienda.

La Fiscalía había pedido cadena perpetua con el argumento de que había asesinado a sus bebés sin ninguna presión o emergencia, mientras que para el padre (de 55 años) había solicitado cuatro años de cárcel.

Las muertes de los recién nacidos se produjeron a partir de 2003, pero los cadáveres de los pequeños fueron hallados de manera fortuita en noviembre del año pasado, en una vivienda de Wallenfels donde vivió la pareja. Una persona alertó entonces a la policía del macabro hallazgo, tras encontrar restos humanos envueltos en toallas y bolsas de plástico en esa casa. Por entonces, la homicida ya no vivía en esa localidad. Fue ubicada en otra población bávara, acompañada de otro hombre.

La defensa consideró que la mujer actuó movida por el pánico a tener más hijos. El abogado explicó que tras cada parto envolvía la cabeza del bebé en una toalla y apretaba si notaba señales de vida, pero que no sabía en cuántos casos ocurrió; pudieron ser dos, tres o cuatro.

La mujer, al quedar de nuevo embarazada en 2003 se lo contó a su pareja, que se enfadó y la instó a abortar, por lo que a partir de entonces evitó cualquier pensamiento sobre la gestación.

El hombre, de 55 años, tuvo que ser consciente de las muertes de los bebés, según la Fiscalía, mientras que para la defensa éste no fue consciente siquiera de que su mujer volvía a estar embarazada.

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