Edición Impresa
Viernes 17 de Junio de 2011

Conclusiones y una pregunta sobre las pruebas Pisa

Una reflexión sobre las evaluaciones internacionales que se toman a los alumnos de 65 países

Los resultados de la última prueba Pisa (Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos, de la Ocde, prueba aplicada a estudiantes de 15 años de edad) reiteraron fundamentalmente lo que ya sabemos por anteriores pruebas Pisa así como por otros estudios y otras pruebas aplicadas a alumnos en sistemas escolares a nivel nacional, regional e internacional.

Diez países latinoamericanos y caribeños participaron en Pisa 2009: Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, México, Panamá, Perú, Trinidad y Tobago, y Uruguay. (México y Chile son los dos únicos que han pasado a ser países miembros de la Ocde).

Seis grandes conclusiones se derivan de Pisa 2009 (aplicada en 65 países y cuyo énfasis fue la lectura):

1.- La pieza clave de la calidad de la educación en el medio escolar son y continúan siendo los maestros. “Ningún sistema educativo puede superar la calidad de sus maestros”, concluía en 2008 el Informe McKinsey “Cómo hicieron los sistemas educativos con mejor desempeño del mundo para alcanzar sus objetivos”, tomando como base los resultados de Pisa, y recomendaba al respecto: conseguir a las personas más aptas para ejercer la docencia; desarrollarlas hasta convertirlas en docentes eficientes; y garantizar que el sistema sea capaz de brindar la mejor educación posible a todos los niños y las niñas.

2.- Más inversión en educación, por sí misma, no asegura mejor educación: a) los recursos financieros son condición necesaria, pero no suficiente; b) no importa solo cuánto, sino en qué y cómo se gasta. (Agrego, por mi parte: también importa de dónde provienen los recursos: aporte de las familias, endeudamiento externo, empresa privada, multinacionales, etcétera). Países con presupuestos más altos destinados a la educación no son necesariamente los mejor ubicados en los ránkings elaborados a partir de las pruebas. El indicador tradicional “porcentaje del PBI destinado a la educación” debería por ende acompañarse de otros indicadores, que permitan visibilizar la calidad y pertinencia del gasto.

3.- Más tiempo dedicado a la enseñanza, por sí mismo, no garantiza mejor rendimiento escolar: hay países con calendarios y jornadas escolares prolongados que obtienen resultados más bajos en las pruebas que otros con calendarios y jornadas más cortos (Finlandia, por ejemplo, es el país con menos horas de clase entre los “países desarrollados”, y el que mejores rendimientos obtiene históricamente en Pisa). También aquí, lo que importa es para qué, en qué y cómo se usa el tiempo disponible, no meramente cuánto (duración de la clase, de la jornada escolar, del año escolar, etcétera).

4.- Incrementar los salarios docentes parece tener impacto positivo: los países que avanzaron en los puntajes desde la anterior prueba Pisa tienen en común el haber incrementado dichos salarios, junto con mayor atención dedicada a la situación general de los docentes, incluidos sus saberes y su satisfacción laboral.

5.- Incrementar los salarios docentes puede ser más eficaz que reducir el número de alumnos por clase: (no obstante, como es obvio, “el tamaño de la clase parece ser más importante en los primeros años de escolarización que a los 15 años”).

6.- Acceder a educación preescolar aparece en general asociado a mejores resultados escolares, especialmente en lectura. No obstante, no cualquier educación preescolar sirve: su calidad es fundamental.

Cabe entonces volver a preguntar y a preguntarse: ¿Para qué seguir haciendo estudios y evaluaciones que reiteran periódicamente lo que ya sabemos hace mucho?, y, sobre todo, ¿para qué si —como es usualmente el caso— las conclusiones y las recomendaciones que se derivan de ellas quedan en letra muerta, se ignoran o bien se interpretan de manera antojadiza o parcial y hasta se aplican al revés, retocando la inercia, quedando como principal preocupación de los gobiernos subir a como dé lugar puntajes y ránkings en la próxima prueba, asumiendo que en eso consiste el “mejorar la calidad de la educación?”.

Artículo publicado con autorización de la autora, tomado del blog: otra-educacion.blogspot.com

Comentarios