La ciudad
Sábado 19 de Noviembre de 2016

Conciencia, la clave de una movida para limpiar de basura la costa rosarina

Organizada por el Taller Ecologista y la ong El Paraná no se toca se realizaó esta mañana una jornada de impieza de la costa norte del río.

El buen tiempo acompañó hoy a una gran cantidad de voluntarios que, a través de la convocatoria del Taller Ecologista y el grupo de autoconvocados El Paraná no se toca se llevó a cabo esta mañana una jornada de recolección de residuos en la costa norte del río y que tendrá su colofón esta tarde, en la zona del Acuario, donde llevarán adelante una caracterización de los residuos que se hayan recolectado.
Los voluntarios se convocaron a media mañana en la zona del Acuario y desde allí, movilizados en kayacs y canoas, recorrieron la Rambla Catalunya y el balneario La Florida, realizando además un trabajo en la desembocadura del arroyo Ludueña.
"Hay que poner a la vista que las prácticas de consumo que tenemos no son las más adecuadas".
El objetivo principal de las organizaciones es hacer visible la proliferación de gran cantidad de basura en las costas del río. Tanto desde el Taller Ecológico como desde El Paraná no se toca recordaron que "es también responsabilidad de los usuarios del río el cuidado de los humedales".
"Este problema es apenas la punta del iceberg de los impactos globales que genera el sistema actual de producción y consumo, que van desde el cambio climático hasta los basurales y rellenos sanitarios. Necesitamos un cambio profundo en la manera de relacionarnos con nuestro entorno y en la percepción que tenemos sobre los impactos que genera lo que consumimos", indicaron los organizadores, y apuntaron a la necesidad de "generar un cambio radical en los patrones de producción y consumo, reduciendo el uso de productos y envases descartables".
Como continuidad de la jornada, y haciendo hincapié en la necesidad de generar conciencia de la basura que se produce, esta tarde a las 18, en el Acuario, llevarán adelante una caracterización de los residuos que se hayan recolectado en las costas para advertir sobre los procesos de degradación ambiental de los humedales del Paraná y las amenazas a su integridad ecológica.
"Hay que poner a la vista que las prácticas de consumo que tenemos no son las más adecuadas", recalcó Federico Isso, del taller Ecologista.
En su trabajo, los miembros de El Paraná No Se Toca recorrieron las costas de Granadero Baigorria, donde se desarrollaron actividades de difusión sobre las amenazas en los espacios públicos ribereños por parte de emprendimientos privados, y sobre el avance de desarrollos inmobiliarios sobre las costas, zonas que además contienen vegetación autóctona y son hábitat de fauna de los humedales.

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