La ciudad
Miércoles 12 de Octubre de 2016

Con un recital, recuerdan la muerte del bajista en el Café de la Flor

Será esta tarde, a un año del fallecimiento de Adrián Rodríguez producto de una descarga eléctrica. Exigen mejores condiciones de trabajo.

Bajo la consigna "los micrófonos no matan, la avaricia sí", músicos de la ciudad recordarán el primer aniversario de la muerte de Adrián Rodríguez, el bajista que falleció en medio de un recital que su grupo Raras Bestias brindaba en el Café de la Flor. La actividad, en la plaza 25 de Mayo, frente a la Municipalidad, servirá esta tarde, a las 17, para exigir justicia y volver a reclamar mejores condiciones de trabajo. En la investigación por homicidio culposo están imputados el dueño del bar y el técnico a cargo de la instalación eléctrica; además se acusó a un inspector municipal del incumplimiento de sus deberes. Estiman que la causa podría llegar a juicio oral en los primeros meses del año próximo.

Adrián Rodríguez tenía 34 años, era fanático del rock y desde hacía dos años le ponía los bajos a los temas de Raras Bestias. La madrugada del 12 de octubre del año pasado encontró a la banda tocando en el bar cultural de Mendoza al 800. El local estaba lleno, cuando los músicos iban por el octavo tema, el guitarrista agarró el micrófono para decir unas palabras y sufrió una descarga eléctrica. Rodríguez lo socorrió, empujándolo hacia un costado, y la corriente que recibió le provocó un daño irreversible.

En ningún momento las luces del bar se apagaron, ni bajó la tensión eléctrica. Un informe elaborado por el área técnica de la Secretaría de Control y Convivencia del municipio constató después que el cortacorriente (disyuntor) estaba desconectado. Este elemento es vital ya que es utilizado para proteger a las personas de una posible descarga.

El incidente llamó la atención sobre las condiciones de seguridad de los locales nocturnos y las irregulares contrataciones de los músicos que se suben a los escenarios de bares y boliches.

Con música. Para reclamar justicia por Adrián, una serie de bandas tocarán en la plaza 25 de Mayo. "Exigimos juicio y castigo a los responsables. Y mejores condiciones de trabajo y producción cultural para los músicos", señala la convocatoria.

La investigación judicial por la muerte del músico está atravesando ya sus últimas etapas. Por homicidio culposo están imputados el dueño del Café de la Flor, Ariel Scharf, y el electricista encargado de la instalación eléctrica, Fernando Campodónico. Además, al inspector municipal responsable de controlar el local, Pablo Andrés Akerman, se le reprocha el incumplimiento de los deberes de funcionario público.

El juez Hernán Postma deberá decidir en los próximos días si los tres acusados llegan juntos al juicio oral. O si, por tratarse de delitos distintos, se juzga por un lado al comerciante y al electricista y, por otro, al agente municipal. Mientras tanto, quedaron suspendidas las audiencias preliminares donde fiscales y defensores discuten sobre las pericias y testigos que se citarán al juicio.

Voceros del Ministerio Público estimaron que estos trámites deberían dirimirse antes de fin de año, con lo cual el juicio se desarrollaría en los primeros meses de 2017.

Para el dueño del café cultural, la fiscalía solicitó una pena de 4 años de prisión de ejecución efectiva y diez años de inhabilitación para ejercer actividades comerciales; para el electricista se pidió un castigo de 5 años de prisión efectiva y diez años de inhabilitación para desempeñar su especialidad o cualquier otra actividad relacionada.

Además, a Pablo Andrés Akerman, el inspector municipal que controló y firmó la documentación que habilitó el funcionamiento del bar, se lo acusó por incumplimiento de los deberes de funcionario público con falsificación ideológica de documento público. Por estos cargos, se le solicitó 3 años de prisión de ejecución condicional y 10 años de inhabilitación para ejercer cargos públicos.

Ascenso. En una cuestionada decisión, en septiembre pasado, la Municipalidad dispuso el ascenso de Akerman. El empleado, era agente del área de Inspección, pero ahora es coordinador de la Dirección de Habilitación.

Comentarios