Empleo
Domingo 06 de Noviembre de 2016

"Con la medición actual, en 2002 la pobreza sería 67 por ciento"

El sociólogo Daniel Schteingart analizó el índice de pobreza y el cambio de medición del Indec. La comparación con los países de la región.

El debate sobre la pobreza en Argentina suele ser un fuego cruzado de números, pero poco se explica sobre cómo se construyen esos datos. El sociólogo Daniel Schteingart discute con académicos ubicados en ambos extremos de la grieta y resalta que la canasta utilizada por el nuevo Indec es 40% más cara que la anterior. Al subir la vara también aumenta la pobreza: con la vieja edición, la población que no accede a la canasta básica total sería 23% en lugar del 32% que anunció el gobierno en septiembre. Por esto cuestiona que el organismo estadístico no haya aclarado el cambio de metodología y sugiere no comparar "peras con manzanas".

Invitado por la Universidad del Hacer, Schteingart participó de la charla "Otras lecturas económicas para otra economía" en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNR. En diálogo con LaCapital, el también investigador del IET (Instituto de Estadística de los Trabajadores) y docente de la Universidad Nacional de Quilmes, planteó que ve "poco factible" una baja de la pobreza al final del mandato de Macri. En su opinión, eso dependerá del nivel de actividad económica y del sesgo redistributivo del gobierno, aunque anticipó que el recorte de impuestos progresivos como ganancias, retenciones y bienes personales es "una señal de alerta".

_En su análisis de los últimos datos de pobreza subraya el cambio de metodología y que la nueva canasta es más exigente que las anteriores, ¿Por qué cree que el gobierno tomó esta decisión y cuál es su impacto?

_Vamos por parte. Primero, la pobreza en sí es un concepto abstracto: refiere a carencias, necesidades básicas insatisfechas. Medirla empíricamente implica crear una metodología, y siempre va a haber ciertas dosis de arbitrariedad. Por ejemplo, se toman 2.700 calorías por adulto, ¿Por qué no 2650, 2750, 2701?, ¿Cómo se llenan esas calorías?, ¿Con cuánto de proteínas, cuánto de grasas? El contenido de esas calorías suele tener mucho que ver con los patrones de consumo de una sociedad determinada. En Argentina esas calorías se van a llenar mucho con carne, fideos y arroz, y quizás en México se van a llenar con frijoles y tortillas de maíz. Lo que se toma generalmente como referencia para crear línea de pobreza es el patrón de consumo de la clase media-baja, los deciles 3 y 4. En Argentina, para la línea de pobreza se venían tomando datos de la encuesta de gasto de los años 80 y eso no se actualizó nunca. En cierto punto Macri dio el visto bueno ahora porque en la campaña venía usando las mediciones de la UCA _que tienen sus problemas_ y se había instalado que Argentina tenía 30% de pobres. Entonces no pagaba el costo del cambio de metodología. En todo caso se lo tiraban al gobierno anterior. La canasta actual es mucho más exigente, un poco desde lo alimentario y en particular del gasto no alimentario. La canasta anterior tenía 45 kilos de comida y la actual tiene 50, antes había más peso de fideos y ahora de frutas y verduras, se incorporaron ítems como vino y cerveza. La actual canasta del Indec es 40% más cara que la tradicional: está en 12.500 pesos para una familia tipo. Con la canasta anterior estaríamos en 9.100. El 32% de pobres es gente que no accede a la canasta de 12.500 pesos. Con la canasta vieja tendríamos ahora 23 puntos de pobreza. Es muy importante explicar esto. El Indec tendría que haber aclarado que se hizo un cambio metodológico y que esta medida de pobreza no es comparable con ninguna anterior. Eso sembró mucho la confusión, porque mucha gente dice que hoy tenemos la misma pobreza que en 2001 o más que en 2006, que fue la última medición confiable del Indec, que había dado 26%. Está mal, porque estás comparando peras con manzanas. Si se homogeiniza eso, tenés otra película: tenés que efectivamente la pobreza subió en 2016, que en 2015 bajó un poquito, que en 2014 había subido porque hubo devaluación, pero estás muy por debajo de los niveles de 2006 y 2001. Con la actual medición en 2001 en vez de 33% hubiéramos tenido 45% de pobres, en 2002 en lugar de 55% hubiéramos tenido 67% y en 2006, en lugar de 26%, habríamos tenido 36%.

_Con la precaución de no comparar "peras con manzanas", ¿cómo está Argentina en el contexto latinoamericano?

_Cada país tiene su canasta, que tiene su exigencia monetaria. Con la nueva metodología Argentina quedó como la más exigente de la región. Si usáramos los criterios que utiliza Brasil la canasta argentina en lugar de 12 mil pesos seria más o menos de 5.500, y automáticamente la pobreza cae del 32% al 8%. Chile hizo una actualización metodológica en los últimos años pero aun así es una canasta más parecida a la vieja de Argentina, alrededor de 9 mil pesos. Tiene menos requerimientos calóricos, menos consumo de carne, por eso a Chile le da el 10%. Si a todos les aplicáramos la misma exigencia monetaria de la canasta argentina tendríamos a Uruguay primero con 19% de pobres, segundo Chile con 28%, Argentina en 2013 hubiera estado en 26%, Brasil en 40%, México en 65%, Bolivia en 50%. Son números mucho más razonables respecto al PBI per cápita y la distribución del ingreso que tienen los países. Uruguay es el segundo país en PBI per cápita de la región después de Chile, pero es más igualitario que Chile y Argentina. No es un invento, es lo que hace típicamente el Banco Mundial cuando compara pobreza con la famosa línea de "2 dólares por día". Trata de homogeneizar los mismos criterios para todos los países, teniendo en cuenta las diferencias de gustos. Lo que hice fue readaptar ese criterio: en lugar de dos dólares tomé una medida más alta, que es la que homogeniza con Argentina. Si usáramos la canasta argentina en Estados Unidos tendríamos 3% de pobreza, en Alemania 0,7%, en la India 96% de pobres. Es un delirio decir que Chile tiene 8% de pobres y Argentina 32%. La línea de pobreza de EEUU da 14%, ¿Chile tiene menos pobres que EEUU? No, la canasta de EEUU es mucho más exigente que la de Chile, es más o menos 27 mil pesos argentinos. Si usáramos los criterios de Estados Unidos tendríamos 65% de pobreza.

_Uno de los caballitos de batalla del macrismo durante la campaña fue el de Pobreza Cero. Después ya en gestión tuvieron que reconocer que era un objetivo inalcanzable, pero afirmaron que servía como horizonte, ¿Cómo ve las políticas del gobierno hacia eso? ¿Reproducen la matriz de políticas focalizadas de los 90?

_En diciembre de 2015 indudablemente había menos pobres que ahora, lo dice hasta la UCA. La canasta básica subió fuerte producto de la devaluación, la baja de retenciones, la suba de las tarifas. El costo de la canasta básica tocó un pico superior al 45% a mitad de año, ahora desaceleró un poco. Esto tomando en cuenta datos y precios de la ciudad de Buenos Aires y San Luis. Los ingresos subieron menos que eso. ¿Subió 20 puntos la pobreza, como escuché a algún kirchnerista furibundo? No, para que suceda eso el poder adquisitivo tiene que destrozarse. Tenemos caída del poder adquisitivo de entre 7 y 10 puntos según la medición que se haga y eso te introduce entre 3 y 5 puntos de pobreza, que es un montón, es aproximadamente un millón y medio de pobres. Probablemente en 2017 baje la pobreza, porque muy posiblemente la inflación se desacelere, el poder adquisitivo se recomponga un poco, y hay que ver qué sucede en 2018 y 2019. Probablemente haya una tendencia declinante, al costo de un mayor endeudamiento externo. Mi duda es si cuando Macri deje el gobierno va a tener niveles menores de pobreza que en 2015. No quiero hacer futurología, lo veo poco factible. Va a influir mucho qué tipo de política pública haga. Uno mira por ejemplo la estructura tributaria con respecto al año anterior y ves que un impuesto regresivo como el IVA ganó peso, e impuestos más progresivos como las retenciones, bienes personales, ganancias, y ganancia presunta perdieron peso. Ni en materia distributiva ni tributaria volvés a los niveles de los 90 ni de casualidad, pero son una señal de alerta. Lo que ocurra depende de cuánto crezca la economía y qué sesgo redistributivo tenga el gobierno. Si vos tenés crecimiento económico y esa torta se la quedan toda los de arriba la pobreza no va a bajar. Ahora, si vos tenés caída del PBI y mejora redistributiva _que es lo que pasa en Venezuela_ tampoco te va a mejorar la pobreza.

_Con el cambio de gobierno parece acentuarse el perfil del país exportador de productos primarios. Hay un debate sobre cuáles son las referencias internacionales, y se toma el caso de Australia, ¿Cree que hay posibilidades de que Argentina transite una vía similar? ¿Cuáles son las similitudes y diferencias entre los países?

_Argentina no puede ser Australia por varias razones: la densidad demográfica de Australia es ocho veces menor y eso en parte te determina que la dotación de recursos naturales por habitante sea cuatro veces más alta que la de Argentina. En un país como Uruguay o Chile capaz un modelo como el de Australia puede funcionar. ¿Significa esto que no haya que darle bola a los recursos naturales? No, tampoco esa es la salida. Muchas veces desde la heterodoxia se mira como el caso exitoso la industrialización de los países del este asiático: Corea, Japón, China, los llamados tigres. Esos países tienen muy poca dotación de recursos naturales per cápita y han desarrollado sus estructuras productivas con una inteligentísima política industrial, pero ir por ese camino significa subutilizar nuestros recursos naturales. Además hay que tener en cuenta que los países del este asiático se han desarrollado en marcos autoritarios: han reprimido tanto a empresarios como, fundamentalmente, a la clase trabajadora. Eso en Argentina es impensable, afortunadamente. Además otra cosa interesante para tener en cuenta es que tanto Australia como Corea se han desarrollado con ayuda externa de Gran Bretaña y EEUU.

_¿Qué modelos se pueden tomar entonces como referencia?

_Mas allá de la cuestión geopolítica, que es muy importante, es interesante el caso de Canadá, porque congenia muy virtuosamente industrias ligadas a los recursos naturales pero a diferencia de Australia tiene una base industrial mucho más fuerte. Canadá es interesante para un país como Argentina porque tiene agro, maquinaria agrícola, semillas, pero aun con todo eso no alcanza, hay que diversificar hacia otros sectores: farmacéutica, automotriz, etc. El modelo australiano supondría probablemente que muchos de los sectores industriales que tiene Argentina desaparezcan y se reconviertan no se sabe hacia dónde.

_¿Considera que el gobierno con el Plan Productivo Nacional apuesta a abrir la economía y el que puede competir lo haga y el que no quede en el camino?

_Es un avance que hablen de apertura gradual antes que de apertura de una. Las importaciones de bienes de consumo en cantidades han subido muchísimo. Que la ropa argentina es cara y no de muy buena calidad lo sabemos todos, pero es un sector que genera mucho empleo, unos 200 mil puestos directos. Hay mucha informalidad y bajos salarios, y es razonable pensar en una reconversión, ¿Cuál, en qué plazos, con qué instrumentos? Hoy te obligan a competir con Asia, y tenés que llevar el dólar a 50 para competir, es imposible. Es razonable mantener nichos de indumentaria, vinculadas a alta gama. Eso implicaría una contracción del empleo: hay que lograr que esa gente se reinserte en otros sectores. Otro ejemplo: la electrónica en Tierra del Fuego no es un modelo virtuoso. El ahorro de divisas es muy poco y el costo fiscal es alto. Hay que ir viendo caso por caso. Me preocupan los instrumentos de política industrial de los que habla el PPN, donde a un instrumento clave, como las compras públicas, no se les da bolilla. El proyecto de ley de participación público-privada no muestra el rol demandante del Estado que ha sido clave en el desarrollo de EEUU, por ejemplo. Veo al gobierno dándole impulso al sector privado, creyendo mucho en el emprendedorismo.

_Se habló mucho sobre la "ceocracia". Junto a otros investigadores del Observatorio de las Elites Argentinas del Idaes-Unsam analizó la composición del gobierno, ¿Cuáles son las principales conclusiones de ese trabajo?

_Se hizo una radiografía del gabinete nacional: son 367 cargos. El 31% fueron gerentes de medio y alto rango de empresas, en Jefatura de Gabinete crece casi al 70% y en Energía sube al 50%. El problema que hay es el conflicto de intereses: ¿Cómo te resguardás ante quien viene del sector privado, con intereses y redes de relaciones, que vaya a actuar en pos del bien común más que en pos de la empresa?. El consenso en la literatura es que vos puedas tener burócratas muy capacitados pero con gran capacidad de autonomía de las distintas corporaciones de la sociedad civil. Podés tener un Aranguren que conoce mucho del mercado pero el conflicto de interés está clarísimo.

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