Central
Jueves 03 de Noviembre de 2016

Con juego y luego corazón

Central lo liquidó con un primer tiempo magistral, en el segundo sufrió y apareció Sosa.

Triunfazo canalla. Noche de gloria para un equipo que venía a los tumbos y ayer ofreció el corazón para dar una prueba de vida conmovedora, inolvidable, emocionante por el desahogo final. La síntesis fue los jugadores celebrando abrazados junto a la multitud de hinchas que les tuvo fe y los acompañó a Córdoba para ser testigos del 2 a 1. Así Central, con garra y corazón, se metió entre los cuatro mejores de la Copa Argentina y definirá el paso a la final con Belgrano. Lo jugó y lo liquidó en el primer tiempo y lo sufrió y lo aguantó después. Central está más vivo que nunca y ahora va por más.

Lo mejor se vio en la etapa inicial. Los jugadores de Central salieron por actitud y juego como leones desde el minuto cero a salvarle el pellejo al DT, a su líder táctico y espiritual: el Chacho Coudet.

Los auriazules se jugaron una verdadera final y tuvieron la concentración, la inteligencia y la efectividad para meter dos estocadas letales que terminaron tumbando a Boca, a pesar de la remontada y la peligrosidad de los xeneizes en el complemento.

Central arrancó el partido siempre como un equipo corto, práctico, astuto y aguerrido. Tras unos minutos de estudio mutuo fue tomando paulatinamente las riendas. Gravitó la movilidad de Lo Celso para fabricar espacios entre los volantes xeneizes, pero por sobre todas las cosas el desequilibrio estuvo en el ida y vuelta impecable y efectivo de Montoya por derecha y Fernández por izquierda.

Hubo una gran trepada de Villagra que manoteó Sara al córner. El Canalla comenzó a ser amo y señor del juego, a desactivar las buenas intenciones de Tevez y compañía.

El quiebre lo imaginó Montoya con un desborde de wing derecho perfecto para la entrada a la carrera de Fernández, que le entró a la pelota con solvencia y abrió la cuenta. Golazo y sueño en marcha.

Y cuando Boca intentaba salir del aturdimiento Central le metió la mano de nocaut. Remate furioso de Montoya, rebote imprudente de Sara hacia el medio y Herrera, la gran apuesta de Coudet por sobre los pergaminos de Teo Gutiérrez, clavó el segundo grito. Al descanso con una ventaja preciosa.

En el complemento Central se retrasó, tal vez demasiado, y Boca se le fue encima a vender cara la derrota. Silva le abolló el palo a Sosa y Pablo Pérez intentó de emboquillada. Enseguida Benedetto remató sólo en el corazón del área y Sosa tuvo una tapada magistral.

El cotejo se picó. Salazar y Silva se trenzaron en un tumulto porque los xeneizes no devolvieron la pelota tras la lesión de Villagra.

El segundo tiempo fue todo de Boca, pero Central aguantó los embates con esfuerzo y con la noche inspirada de Sosa. Tevez de tiro libre movió el travesaño. Quedó tiempo para el descuento de Benedetto y enseguida Loustau decretó el final de la historia. Y Central a dos partidos de dar una vuelta olímpica. Una velada redonda para los de Arroyito.

La figura: Walter Montoya

Se perdió dos partidos por una lesión en la rodilla pero anoche fue el punto más alto. Tuvo lucidez para ocupar espacios con la pelota en los pies y pisó sistemáticamente el área de enfrente. Participó en los dos goles.

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