Edición Impresa
Lunes 21 de Septiembre de 2015

Con despacho reservado

Es sabido que Scioli elige muy bien a sus hombres de confianza.

Es sabido que Scioli elige muy bien a sus hombres de confianza. Desde hace un tiempo, el que ha ingresado a ese reservado círculo es el santafesino Omar Perotti, quien mantiene una sólida relación política y de amistad con el candidato presidencial del Frente para la Victoria. De hecho, muchos dirigentes conocedores del paño están convencidos de que el futuro de Perotti no estará en el Senado nacional, pese a que descuentan que va a ganar las elecciones en el provincia. Aseguran que el ex intendente rafaelino tendrá la responsabilidad de conducir un ministerio en el caso de que Scioli sea presidente. Un ministerio, dicen enigmáticos, al que Scioli tendrá como emblema de su gestión.

Contratos inconclusos

La AFA negocia el pago de una deuda de varios millones de dólares a Telecom por un sistema que nunca se puso en marcha. Se trata del AFA Plus, el programa para evitar el ingreso a las canchas de personas violentas y para impedir la reventa de entradas. La entidad que entonces presidía Julio Grondona contrató a la empresa telefónica con el objetivo de que aportara el software y que implementara los sistemas de acceso controlados con los datos personales en los estadios. La AFA también contrató a la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) para que auditara la tarea de Telecom, empadronara a los socios y entregara las tarjetas de AFA Plus. Los dos contratos quedaron inconclusos. A decir de los contratados, porque no hubo voluntad política de la institución del fútbol de avanzar con este programa.

Rabolini sobre hielo

La reunión con Alberto Weretilneck, gobernador de Río Negro, estaba demorada pero la vista del lago Nahuel Huapi hacía relajada la espera para Karina Rabolini y su equipo de campaña, tiempo matizado con degustación  de los chocolates que se exhibían en el local de Rapa Nui. Hasta que de repente, Rabolini divisó una pista de patinaje sobre hielo y entusiasmó al resto a sumarse contando recuerdos de cuando su mamá las llevaba a ella y sus hermanas a patinar. Y así, con trajecito gris oscuro, se calzó unos patines y se dio el gusto de deslizarse por la pista con andar lento pero sin terminar en el suelo.

Comentarios