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Lunes 13 de Enero de 2014

Como nunca, la Iglesia Católica saca a la luz sus diferencias

Además de cambiar la percepción y el enfoque de una de las instituciones más grandes del mundo, la llegada al Vaticano de Jorge Bergoglio también hizo visibles, como nunca antes, las diferencias en la Iglesia Católica.

Además de cambiar la percepción y el enfoque de una de las instituciones más grandes del mundo, la llegada al Vaticano de Jorge Bergoglio también hizo visibles, como nunca antes, las diferencias en la Iglesia Católica.

En un reciente discurso a los superiores generales, el Papa Francisco reveló su preocupación por los hijos de matrimonios homosexuales y dijo que suponen un desafío educativo nuevo para la Iglesia.

Esa instalación en el centro de temas contemporáneos clave pareció tallar en la decisión del Arzobispado de Rosario de desautorizar oficialmente al padre Ignacio Peries por haber promovido el matrimonio homosexual y la adopción de niños por parte de parejas del mismo sexo. Un abordaje que ayer siguió generando reparos de parte de referentes eclesiásticos de la ciudad.

De hecho, apenas consumado el nombramiento de Bergoglio al frente de la Santa Sede el sacerdote Eduardo de la Serna, coordinador de Curas en Opción por los Pobres, recordó: "Es claro que para el Vaticano fue más preocupante la homosexualidad que la pobreza en el mundo".

Tampoco es casual que el cortocircuito entre Ignacio y el Arzobispado que conduce José Luis Mollaghan aflore en momentos en que éste último es investigado en Roma. Supuestos desmanejos de fondos y malos tratos hacia sacerdotes (uno de los cuales sería el carismático cura de barrio Rucci) siguen sobrevolando la casona de Córdoba y España.

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