Cartas de lectores
Miércoles 14 de Septiembre de 2016

¿Cómo les explico?

Cristina, Amado, Aníbal, Cristóbal, José, Lázaro, Hebe y pueden seguir los nombres. Soy un ciudadano común de mi país, he estudiado largamente —tengo seis títulos—, tengo trabajo, afortunadamente sólo una casa y un auto.

Cristina, Amado, Aníbal, Cristóbal, José, Lázaro, Hebe y pueden seguir los nombres. Soy un ciudadano común de mi país, he estudiado largamente —tengo seis títulos—, tengo trabajo, afortunadamente sólo una casa y un auto. Leo, escucho y quedo perplejo ante tanta corrupción e impunidad que nos ha tocado vivir. No pertenezco a ningún partido político, aunque por años abracé al socialismo. Soy docente desde hace más de 27 años, todos ellos en escuelas urbano-marginales, rurales y en contextos vulnerables. Tengo que agradecerles la ampliación de derechos que con ustedes (los gobernantes anteriores) logramos, la legislación para sectores discriminados, los planes sociales y de mejora que llegaron a lugares inhóspitos, inhabitados, pobrísimos de nuestro extenso país. Tengo que agradecerles por los derechos humanos que tanto pregonaron. Pero en pos de esos derechos y de los de mis alumnos, me quedan varios interrogantes: ¿Cómo les explico a ellos, que viven hacinados en casillas, en calles de tierra y barro, alquilando y/o tratando algunos de poder acceder a planes de vivienda, con cuotas y requisitos inalcanzables, que hay personas que poseen más de 150 propiedades, 26 estancias y plazos fijos en pesos y en dólares en Argentina y en el extranjero que todavía es imposible de calcular? ¿Cómo les explico que trabajando es imposible? ¿Cómo les explico que nenes de 24, 25 y 26 años son multimillonarios y amasaron fortunas en pesos y en dólares y que aún no conocen la palabra "trabajo"? ¿Cómo las construyeron? ¿Cómo les explico que de cocineras del NEA es posible saltar a millonarias con sólo ser amigas de...? Vaya mi respeto por todas las humildes, orgullosas y dignas cocineras de mi país. ¿Cómo les explico que de secretarios patagónicos pueden saltar a la riqueza de un día para el otro? ¿Cómo les explico que es posible, todavía, creer en la Justicia, en los derechos humanos, en el trabajo, en la honestidad y en el respeto por el otro? Quedan muchos otros interrogantes por explicarles. Hoy, septiembre de 2016, yo no tengo la respuesta o quizás sí, pero es durísimo decirles que fuimos y fueron estafados, engañados, robados en forma descarada. Espero que todo el dinero, la fortuna y propiedades malhabidos queden en manos de los grupos vulnerables de la Argentina, en sociedades, que se transformen en hospitales, guarderías, escuelas, se urbanicen las villas de emergencia, se incentive el deporte a través de clubes, gimnasios, se incentive el turismo gratuito para la niñez y la ancianidad, se construyan viviendas sociales, entre otras cosas. Es muchísimo el dinero —aún incontable— en Argentina y el exterior, en moneda y en propiedades, que debería tener un destino útil y social en pos de los derechos humanos que siempre defendieron, de las clases vulnerables y en pos de engrandecer definitivamente a este país que ha sido saqueado.

Walter Merlo / DNI 16.925.003

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