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Domingo 20 de Septiembre de 2015

Cómo evitar el miedo al pinchazo

Casi todos los niños sienten temor o angustia cuando deben realizarles una extracción de sangre. Cómo ayudarlos a pasar por eso. Una institución de salud local busca, de manera creativa, acercarse a los chicos.

“Casi todos los chicos tienen temor al pinchazo y no les gusta que les saquen sangre, es muy frecuente, por eso es importante que se piensen estrategias diferentes para minimizar ese impacto y para que los laboratorios les resulten amigables”, comenta Cecilia Rodríguez, técnica superior en hemoterapia e inmunohematología, quien mencionó que ante la indicación de un análisis de sangre “los primeros que se ponen tensos y se angustian son los padres”. ¿Cómo lograr que estos análisis que permite diagnosticar o descartar problemas de salud no sean un problema? ¿Cómo hacer laboratorios más amigables? ¿Cómo conseguir que el arte, el teatro y otras expresiones contribuyan para una mejor salud?
  En Rosario, Cibic, una empresa de salud pionera en este campo de la medicina, se propuso derribar mitos y eliminar barreras para que los niños que deben concurrir al laboratorio no lo vivan necesariamente como una experiencia traumática y en ese contexto, además, buscó hacer aportes educativos que los ayuden a valorar la salud desde que son pequeños. “Pensamos distintas estrategias con la atención puesta en los niños y para eso diseñamos un programa especial. Por ejemplo, para el momento anterior a la práctica bioquímica el niño y su acompañante reciben material informativo que intenta colaborar con la preparación previa y apaciguar la tensión. También se les entrega material didáctico para pintar y desde ya pueden circular por espacios coloridos, luminosos y con juegos acordes a su edad. Además, luego de la práctica bioquímica, el extraccionista les regala un globo como premio y un desayuno especialmente pensado para los chicos que es apto para celíacos o diabéticos según el paciente lo requiera”, explicó Jorgelina Fay, responsable de Comunicación y Branding de Cibic.
  En ese marco se ideó también un concurso de dibujos, que ya lleva tres ediciones, con el fin de que los chicos tengan un acercamiento diferente, más amigable con el laboratorio. “La idea es que no registren el lugar sólo como el espacio en el que les van a sacar sangre”, agregó Fay. Además estas acciones tienen como objetivo central que los más pequeños tomen contacto con diversos aspectos de la salud. Así como el año pasado se tomó a la sangre como eje de la propuesta y antes al deporte en esta oportunidad es la alimentación. “Consideramos que son aportes educativos, a través del arte y la salud. Como parte de esta comunidad es fundamental no ser indiferentes a estos temas, que son los cimientos para un mundo mejor”, agregó.
  En estas actividades pensadas para los chicos lo que se logra es vincular un tema elegido de concientización con el arte como motor didáctico. “Esto nos permite posicionarnos con valores que van incluso más allá de la salud, marcar tendencia en lo que respecta a actividades ligadas al entretenimiento, la educación, a experiencias únicas y originales con la familia. Hacemos aportes concretos al desarrollo emocional e intelectual de los niños a través de becas para estudio de arte, o de circo como premios”, señaló Fay.
  Esta vez, el concurso gira en torno a la buena alimentación y se denomina “Mi cuerpo se alimenta”.
  “Comer bien afecta no sólo a su crecimiento físico, sino también a su desarrollo intelectual. Una buena nutrición y una buena salud están directamente conectadas a través del tiempo de vida pero la conexión es aún más vital durante la infancia. Durante este período, los niños pueden adquirir buenos hábitos alimentarios en lo que se refiere a la variedad de los alimentos y al sabor de las comidas. La idea de este concurso es que los chicos se dibujen en situaciones cotidianas de alimentación: desayuno, almuerzo, merienda o cena. ¿Quién los acompaña? ¿Qué les gusta comer? ¿Qué color tiene su fruta preferida? ¿Qué cara ponen cuando prueban algo muy rico? Bueno, eso es lo que queremos que cuenten”, señaló la responsable de Comunicación.
  Hasta el miércoles se recibirán las creaciones infantiles. El jurado compuesto por Norberto Moretti (artista plástico), Valeria Inchaurza (profesora de arte) y Omar Tabacco (pediatra nutricionista) decidirá el jueves quiénes serán los ganadores de las diferentes categorías. Y el viernes se realizará un encuentro donde se anunciarán a los ganadores del concurso “Mi cuerpo se alimenta”, con merienda y actividades para que los chicos y sus papás pasen una tarde en el laboratorio, puedan ver sus dibujos exhibidos y de paso empiecen a perder un poco el miedo.

Concurso

Ya está por finalizar el concurso de dibujos: “Mi cuerpo se alimenta”, organizado por Laboratorios Cibic. Podrán participar chicos de 3 a 12 años y sus trabajos serán seleccionados por un jurado especializado.
Se recibirán hasta el miércoles en Pte. Roca 746, Bv. Oroño 33 y Zeballos 249. El formulario para participar está en la página www.cibic.com.ar y se puede imprimir. Los ganadores se anunciarán el 24 de septiembre.

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