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Sábado 28 de Diciembre de 2013

Cómo controlar el síndrome de la muerte súbita en el cultivo de soja

Investigadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) de la localidad cordobesa de Marcos Juárez buscan identificar alternativas para el control del síndrome de la muerte súbita...

Investigadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) de la localidad cordobesa de Marcos Juárez buscan identificar alternativas para el control del síndrome de la muerte súbita en soja.

Entre las principales recomendaciones se encuentran la elección de cultivares parcialmente resistentes, las prácticas de manejo del lote y los momentos de siembra.

Lisandro Lenzi, especialista en sanidad y mejoramiento genético de soja del Inta, explicó que el síndrome de muerte súbita es una enfermedad de la que falta mucho por conocer.

"Es causada por cuatro especies de hongos, del género fusarium, que son habitantes naturales del suelo, lo que hace que el control sea difícil", manifestó el investigador.

Como es una de las especies habituales del suelo, los hongos pueden sobrevivir en los restos de raíces o en rastrojos: "Una vez que se observan los síntomas, no hay nada que se pueda hacer", señaló Lenzi.

Además aseguró que "no se puede controlar con fungicidas, y las rotaciones clásicas de nuestra zona con maíz y trigo tampoco parecen ser efectivas".

"Algunas prácticas de manejo pueden reducir el riesgo de daño, aunque ninguna de ellas puede prevenir la enfermedad", dijo.

El especialista del Inta considera que esta enfermedad está presente en numerosos lotes, aunque generalmente con baja incidencia lo que se mide en número de plantas enfermas.

"En el sudeste de la provincia de Córdoba hemos observado incidencias de más del 20 por ciento en algunos lotes sembrados con variedades muy susceptibles", recordó.

Madurez. También afirmó que "no siempre mata a la planta". Lo que ocurre es que las plantas afectadas, en general, "anticipan su madurez, y rinden entre un 40 por ciento y un 60 por ciento menos que las plantas sanas".

Las mermas en los rendimientos dependerán del momento en el que aparece, si surge en principios de floración las pérdidas serán mayores, ya que puede causar aborto de flores y de vainas.

En cambio, si se registra más tarde puede causar una disminución en el número de semillas por vaina o en el tamaño de las semillas.

En lotes afectados, la enfermedad aparece en "manchones", el hongo sólo se encuentra en la raíz de la planta y actúa a nivel interno, "una vez que se instala e ingresa al sistema de alimentación de la planta, genera toxinas que llegan a las hojas y causan síntomas foliares", precisó el técnico.

Los síntomas generalmente aparecen a partir de floración y una vez que se visualizan no hay nada que se pueda hacer y las primeras señales se manifiestan las hojas: "Se trata de puntos amarillos que se extienden y con el tiempo se juntan, y luego se secan, toda la hoja queda de color marrón y sólo las nervaduras permanecen de color verde", describió Lenzi.

"Es común observar la caída de las hojas, mientras que los peciolos permanecen adheridos al tallo. En cuanto a las raíces, provoca pudrición y generalmente las plantas afectadas se arrancan con facilidad del suelo. En ocasiones pueden observarse en las raíces puntos azules, que corresponden a masas de esporas del hongo", dijo.

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