Edición Impresa
Sábado 12 de Octubre de 2013

Cómo conseguir que la ciencia atraiga a los alumnos cada día más

Se lanzó el ciclo "Ciencia ¿qué me contás?" que reúne a investigadores del Conicet con profesores y estudiantes

Un centenar de profesores de escuelas públicas y privadas de Rosario, Capitán Bermúdez, Granadero Baigorria y Funes participaron la semana pasada en el diario La Capital de un encuentro con científicos. Fue para intercambiar miradas y experiencias con el objetivo de ayudar a los alumnos a multiplicar su interés en esta disciplina que engloba a la biología, la física, la química, la matemática y que invita a la observación, la investigación y a abrirle la puerta al conocimiento.

La reunión es parte del ciclo "Ciencia, ¿qué me contás?" que se lanzó formalmente en esa oportunidad y que tendrá su primera actividad masiva el próximo 23 de octubre. Ese día unos mil alumnos de escuelas secundarias de la zona se encontrarán en el teatro El Círculo de Rosario con destacados investigadores de todo el país quienes a través de sus charlas les mostrarán a los estudiantes de cuarto año lo interesante que puede ser trabajar en temas vinculados a la ciencia, darles a conocer las carreras afines que pueden seguir y despojar de mitos la figura del científico. Además, se abrirá un espacio para responder a sus inquietudes.

Programa. Este programa de acercamiento de la ciencia a la juventud nació como una propuesta conjunta entre el diario La Capital y el investigador del Conicet Claudio Fernández, quien trabaja en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR) y es director del Instituto —de origen alemán— Max Planck (que el jueves pasado se inauguró en la ciudad).

A medida que la idea fue tomando forma se sumaron instituciones interesadas en promover la ciencia entre los más jóvenes. El ciclo cuenta hoy con el respaldo del Conicet, la Universidad Nacional de Rosario (UNR), el Centro de Estímulo al Desarrollo del Conocimiento de Granadero Baigorria, la Red Argentina de Periodismo Científico, el teatro El Círculo y la Editorial Siglo XXI. Están previstas nuevas actividades para 2014 en la ciudad y en distintos lugares del país.

En el encuentro de la semana pasada que tuvo lugar en el auditorio del diario La Capital los profesores escucharon las disertaciones del doctor en biología Luis Cappozzo, científico del Conicet en el Museo Argentino de Ciencias Naturales, y de Claudio Pairoba, también científico del Conicet y miembro de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Universidad Nacional de Rosario. La presentación de la charla estuvo a cargo de Fernández.

En sus ponencias, y también en el final cuando se abrió el debate, se expusieron distintos temas: las fallas que la comunicación de la ciencia suele tener, los errores más comunes a la hora de intentar transmitir cuestiones vinculadas a lo científico, cómo involucrar a los chicos en prácticas ecológicas concretas y perdurables, cuáles son las responsabilidades y las posibilidades de los docentes que tienen a su cargo materias relacionadas con la ciencia y la tecnología, cómo vencer las resistencias históricas hacia muchas de estas áreas del conocimiento y cómo aprovechar este impulso que hoy tiene la ciencia desde las políticas de Estado .

Pairoba, al terminar la charla, respondió preguntas de La Capital sobre estos temas:

—¿Por qué considera importante que la ciencia se comunique de "otro modo" en las escuelas?

— La comunicación de la ciencia en las escuelas no escapa de las fallas que la comunicación de la ciencia muestra en general. Ante esta revalorización de la ciencia que estamos atravesando, que ya no queda sólo en lo discursivo, nos encontramos ante la necesidad de reevaluar los resultados conseguidos. La sociedad en general y los estudiantes en particular, ¿realmente consideran a la ciencia como una herramienta de progreso a nivel nacional y para sus vidas cotidianas? ¿O esto queda sólo en una declaración políticamente correcta? Creo que los docentes ocupan un punto clave ya que acompañan al adolescente en ese período tan crítico que es elegir qué se va a hacer luego de terminada la escuela secundaria. Debido a este rol están en posición de estimular el interés por parte de los alumnos a través de su propia capacitación como maestros y profesores en ciencias, la cual también debe ser tenida en cuenta para el avance en sus propias carreras.

—¿Cómo pueden la universidad y los institutos científicos hacer un aporte?

— Sin dudas la universidad y los laboratorios de investigación, como instituciones superiores que posibilitan la entrada a las carreras científicas de las distintas especialidades, deben participar junto a los docentes secundarios ayudando a esa estimulación de los alumnos. Las pasantías en estos laboratorios constituyen una excelente herramienta para que los chicos puedan vivenciar si la actividad que desarrollan les gusta o no. La cuestión es elegir con convencimiento y no por ignorancia. Lo que se transmite es más útil cuando uno lo puede aplicar a su vida diaria y no queda en conceptos abstractos difíciles de aplicar. Agrupaciones como por ejemplo la Asociación de Docentes de Ciencias Biológicas de la Argentina, la Asociación de Docentes en la Enseñanza de la Química de la República Argentina, la Asociación de Profesores de Física de la Argentina y la Sociedad Argentina de Educación Matemática son actores para convocar al momento de diseñar estrategias para mejorar la enseñanza de las ciencias duras en las escuelas secundarias. También debería prestarse especial atención a aspectos pedagógicos.

—¿Por qué piensa que hay tanto déficit en los alumnos universitarios en materias clave como matemáticas, física, química?

— Es un desafío hacer que las matemáticas, por ejemplo, dejen de ser un cuco. Cada actor tiene sus responsabilidades, pero el rol del docente como guía y la propia capacitación son aspectos clave al momento de pararse ante una clase y lograr que lo que se enseña y se discute, finalmente se entienda. Ese es uno de los momentos de mayor plenitud para un docente. La capacitación profesional es fundamental para lograr este objetivo y para que el docente se sienta respaldado y reconocido en su carrera. Queda mucho por hacer y lo fundamental es que se generen los espacios de encuentro y se los entienda como algo absolutamente necesario para charlar y buscar mover la situación en la dirección que nos parezca mejor.

—Las charlas, exposiciones y ferias, ¿acercan la ciencia a la población en general?

—Son actividades útiles, pero considero que deben ser mantenidas en el tiempo como política de Estado, ya sea municipal, provincial o nacional. Constituyen espacios de encuentro real entre los usuarios o potenciales usuarios de esa ciencia o tecnología y los que la producen. Es en este espacio y a través de esta interacción de donde surgen nuevas ideas y donde los distintos actores se adentran en la realidad del otro. La ciencia se hace para otros y con otros, no es algo individual. La ciencia hecha como una cuestión meramente académica o burocrática es incompleta y no permite manifestar todas sus posibilidades al que la hace ni disfrutar de todos sus beneficios al que la utiliza.

Comentarios