La ciudad
Sábado 04 de Junio de 2016

Comerciantes confirman una baja en la venta de electrodomésticos por el descenso del consumo

Aseguraron que preocupa más que las importaciones, que llegan hasta de Turquía. Incertidumbre por suspensiones.

Las bajas en las ventas de electrodomésticos preocupan más por el descenso del consumo que por las importaciones. Si bien algunos de los comerciantes se mostraron optimistas, otros avizoraron un futuro poco promisorio para la industria nacional.

   De recorrida por algunos locales del centro, se pudo constatar la variedad de productos y voces sobre cómo está la situación y cuál puede ser el panorama a futuro.

   En los locales de las grandes marcas hay presentes dispares, por lo menos a la vista de los clientes. Musimundo y Garbarino exhiben una larga fila de heladeras en las que se ve claramente "Origen: Argentina", sumadas a algunas pocas que acusan ser provenientes de Brasil. En el primero, una vendedora contó que la situación de la importación está creciendo y "se ven cosas de afuera, pero más que nada de Brasil".

   Lo que sí se contempla es un descenso al momento del consumo: "Bajaron un poco las ventas; no mucho, pero bajaron. Por ahora, las cosas están estables", indican empleados.

   En Frávega, los carteles de origen dicen otra cosa. Si bien se observan ejemplares nacionales, también figuran productos de China, Corea y hasta Turquía. Uno de los empleados del local afirmó que si bien están entrando productos importados en mayor cantidad en la actualidad, la franja más grande de ingresos se verá en los próximos meses ya que ya hay pedidas unidades a importadores de distintos lugares del mundo. Las heladeras turcas, según cuentan, empiezan a meterse en el mercado.

   Eso subrayan en casas de electrodomésticos locales, como Calatayud. Si bien consideran que importaciones siempre hubo, el flujo ahora es mayor y los productos chinos son los que siempre van a dominar la lista de foráneos; las ventas, afirman, no son las mejores. Por su parte, desde Gentile dicen que, ahora, hay productos de China, Turquía y hasta Paquistán. Y que las heladeras importadas son, en su mayoría, los modelos denominados "no frost": el 80% de estos electrodomésticos que se terminan en el país son de categoría básica. También recalcan, como ejemplo, que antes "un horno caro y de afuera lo traían algunos, y de a pocas unidades. Hoy lo traen todos y de a muchos. El tema, a futuro, va a ser venderlos".

   Por su parte, Daniel, dueño de un comercio de venta mayorista de electrodomésticos, asegura que el problema principal del sector es la baja en las ventas de los productos: "No se vende ni lo nacional ni lo importado. El problema principal es que la gente no tiene plata". Sobre la suba de importaciones, afirma que "puede ser que haya movimiento, pero en este momento no sirve de nada".

   Si bien la importación aumentó, Daniel cuenta que "hay algunos productos que no se pueden entrar. Heladeras de Turquía puede haber, pero entre traslado y seguro a pagar por el cargamento hay que abonar tanto que, cuando llega al país, son muy caras. Lo más viable es traer cosas de Brasil", sostiene.

   Luego de hablar de los aparatos de gran porte y las importaciones de los mismos, el comerciante sugiere abordar el tema de los pequeños electrodomésticos: "Cafeteras, tostadoras, hornos eléctricos y demás de ese estilo sí vienen de afuera. Como son productos chicos, se traen de oriente en grandes cantidades".

   "Nuestros proveedores Gafa y Briket están con suspensiones. Eso quiere decir que no están vendiendo, además de que están entrando cosas de afuera", concluye.

Alerta amarilla. La fábrica de heladeras y freezers Bambi podría iniciar un proceso de suspensiones por noventa días, que afectaría el salario de 450 empleados de la empresa, una semana después de que Gafa hiciera lo mismo con 360 trabajadores del sector de producción de la línea blanca. Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), afirmaron que estarían por cerrar "un buen arreglo" pero advirtieron: "Se enciende una alerta amarilla".

   El secretario general del sindicato, Antonio Donello, precisó que si finalmente se acuerda el proceso de suspensiones sería de tres meses en los que se trabajaría quince días por mes. "No tenemos otra salida, los compañeros no pueden perder puestos de trabajos", sostuvo, además de precisar: "Estamos por firma un buen arreglo; se pidió que los quince días por mes que están parados reciban el 90 por ciento del sueldo de bolsillo. Si aceptan eso les vamos a aceptar las suspensiones".

   A pesar de este posible desenlace, Donello advirtió: "El trabajador no se va a ver afectado económicamente, el diez por ciento que pierde es lo que habitualmente gasta para ir al trabajo y en un sándwich que se come. Pero sigue siendo una alerta amarilla qué va a pasar después de los noventa días".

   "Esto empezó ahora, en los últimos cuatro meses. El año pasado no hablábamos de esto sino del impuesto a las ganancias. Ahora hablamos de cómo cuidamos el puesto de trabajo de los compañeros", sostuvo, trazando un escenario económico complicado: "Se cayó la venta, se quitaron los subsidios, se encarecieron todos los productos y encima la importación".

El sindicalista sostuvo que el actual rumbo del país no es producto de un error de la gestión de Mauricio Macri: "Nos mintieron, están haciendo lo que planeaban hacer. Estamos viendo la película de los años '90", aseveró. Y remarcó que "no hay políticas para las pymes, que es donde se genera el setenta u ochenta por ciento del trabajo argentino".

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