El Mundo
Jueves 25 de Agosto de 2016

Colombia: acuerdo de paz definitivo entre la guerrilla Farc y el Estado colombiano

Las delegaciones firmaron el texto, que es inmodificable. Pero aún deberá someterse a la voluntad popular mediante referendo

Luego de 52 años de guerra, 220 mil muertos y 45 mil desaparecidos se suscribió el acuerdo definitivo de paz entre el Estado colombiano y las guerrillas de las Farc. Fueron necesarios 44 meses de continuas y difíciles negociaciones en Cuba para llegar al acuerdo final. "Luego de un enfrentamiento de más de medio siglo de duración, el gobierno nacional y las Farc hemos acordado poner fin de manera definitiva al conflicto armado interno", asegura el comunicado conjunto dado a conocer en La Habana, sede de las históricas negociaciones. "Hemos llegado a la meta; la guerra ha terminado", dijo el jefe de la delegación gubernamental, Humberto de la Calle; su contraparte, el guerrillero Iván Márquez o "Timoshenko", agregó: "Podemos proclamar que termina la guerra con las armas y empieza el debate de las ideas".

Minutos después el presidente Juan Manuel Santos habló al país por televisión. "Hoy podemos decir que la esperanza nacional se ha vuelto realidad", expresó el primer mandatario. En su discurso a la nación, el presidente Santos celebró el acuerdo definitivo logrado en La Habana y explicó que se trata de un acuerdo que responde a todas las dimensiones del conflicto, lo que permite "cerrar el capítulo de la guerra con las Farc y empezar a escribir el nuevo capítulo de la paz". Santos, factotum y figura decisiva del proceso de paz, recordó la premisa "nada está acordado hasta que todo esté acordado", que guió a los negociadores en estos largos años. Anoche llegó el momento de decir "por fin, todo está acordado". El mandatario señalo que el firmado ayer en La Habana es un texto "inmodificable", que no podrá tener ningún tipo de cambios en el proceso de implementación.

El documento final destaca que "la terminación de la confrontación armada significará, en primer lugar, el fin del enorme sufrimiento que ha causado el conflicto. No queremos que haya una víctima más en Colombia. El acuerdo final entre el gobierno colombiano y las Farc (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, comunistas) contempla lo acordado durante casi cuatro años de negociaciones en La Habana: reforma rural, lucha contra el narcotráfico —en el que está profundamente involucrada la guerrilla—, participación política de los irregulares desmovilizados y su desarme y creación de una Justicia especial para ellos. Ahora debe formarse una comisión de implementación, seguimiento y verificación, integrada por el Ejecutivo colombiano y las Farc, para "la resolución de diferencias y el impulso y seguimiento a la implementación legislativa".

El anuncio es el fin de las negociaciones de paz no implica la firma oficial de los acuerdos. Según fuentes gubernamentales, el acto se realizará en septiembre y posiblemente en Colombia, como ha reiterado el presidente Juan Manuel Santos. Previsiblemente en octubre, el acuerdo será posteriormente sometido a un plebiscito para que los colombianos refrenden o rechacen el acuerdo entre el gobierno y las Farc.

Entre los puntos pendientes más importantes que retrasaban el acuerdo final estaban la amnistía a los guerrilleros que no cometieron delitos graves, las condiciones de la participación en política de los jefes de las Farc y el modelo de reincorporación a la vida legal.

Las Farc en los últimos días habían insistido en que debían contar con una ley de amnistía para dar por concluidas las negociaciones. En la última semana dieron señales de que se había avanzado en este punto crucial. Entre el lunes y martes las delegaciones resolvieron en horas lo que creían que les tomaría días. "Se acordó todo lo de la amnistía, la participación política y la reincorporación", confirmó uno de los negociadores en La Habana.

El final del conflicto da lugar a interpretaciones opuestas. El ex comisionado para la paz Víctor Ricardo destacó que durante años el Estado trató de derrotar sin éxito a las guerrillas y como no pudo acudió a la negociación. Este asunto es muy debatible: durante las presidencias de Alvaro Uribe (2002-2010), las Farc fueron derrotadas por las Fuerzas Armadas, recortando su poder y territorio. Sus tropas cayeron de más de 16.000 a 5.000. Es evidente que la guerrilla acudió a la mesa de negociaciones en 2012 en condición de debilidad. En 2002 fracasó un proceso de negociación de tres años impulsado por el presidente Andrés Pastrana, que las Farc usaron para reforzar su poder militar y territorial. Las negociaciones se dieron por caídas aquel año, cuando resultó evidente que la guerrilla no tenía voluntad real de llegar a la paz con el Estado colombiano.

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