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Viernes 06 de Mayo de 2011

Cómo hablar de sexualidad con los chicos y en familia

Una guía elaborada por el Ministerio de Educación de la Nación aborda de manera integral el tema. Es la primera vez que se produce en el país una publicación de este tipo.

“Educación sexual integral. Para charlar en familia”, así se llama la guía para que los padres y las madres sepan cómo hablar de sexualidad con los chicos. Fue elaborada por el Ministerio de Educación de la Nación, es la primera en su tipo y se distribuirá gratuitamente a través de las escuelas, sindicatos y centros de salud, entre otras organizaciones. También llega a Santa Fe.

Más de una vez los chicos han puesto en situaciones de apremio a los adultos, con preguntas y situaciones sobre las que hay más rodeos que respuestas ¿Qué hacer cuando los niños o niñas se tocan las partes íntimas?, ¿cómo explicarles qué son las relaciones sexuales? o bien ¿cómo hablamos de homosexualidad?

La guía o revista presentada la semana pasada está pensada para ayudar a hablar con claridad sobre estos y otros temas relacionados con la sexualidad. Se distribuirán 6 millones de ejemplares.

En charla con La Capital, la subsecretaria de Equidad y Calidad Educativa del Ministerio de Educación de la Nación, Mara Brawer, resaltó que “es la primera vez que desde el Estado se propone un material para abordar de manera integral la educación sexual en familia”. Brawer es una de las responsables de la elaboración del material.

—¿Cómo se consigue desde Santa Fe esta publicación?

—Se la puede solicitar al Ministerio de Educación provincial, o bien escribir al Programa de Educación Sexual Integral (ESI) de la Nación (programaeducacionsexual@me.gov.ar), donde se les indicará dónde retirarlas o bien se enviarán, sobre todo si se trata de organizaciones que quieren distribuirlas.

—¿De qué forma fue pensada la guía?

—La revista está orientada para la familia. La lógica con la que se diseñó primero busca sensibilizar al lector interpelando sus vivencias personales en su infancia o en relación con sus hijos, luego viene una parte de la explicación de los temas, para que se conozcan libres de prejuicios y con información científica. Le sigue cómo explicarles a los chicos estos temas. Y una última parte donde se dice cuáles de los mismos se trabajan en la escuela. A nosotros nos interesa mucho que no sólo hablen en familia, sino que sepan que se trabaja en la escuela y que puedan trabajar juntos familias y escuelas.

—¿Para darse esa organización quiénes pensaron la guía?

—El Programa de ESI es un equipo de especialistas. Y a la vez, para algunos temas particulares consultamos a organizaciones que los trabajan. Por ejemplo, para trata de personas consultamos al equipo de Eva Giberti. Nuestro equipo de trabajo tiene relevancia internacional, a través de el Fondo de Naciones Unidas para Poblaciones en desarrollo nos están pidiendo los materiales que hicimos el año pasado para los docentes.

—¿Qué aporte evalúa que hace el Ministerio de Educación al dirigirse específicamente a la familia con este material?

—La educación sexual no es necesariamente un contenido curricular. Se caracteriza por su transversalidad, por su enseñanza a través de situaciones emergentes, de conductas. Entonces es fundamental que los temas que tienen un fuerte componente de prejuicios y valoración se traten en la familia. La escuela sola no puede para trabajar con los prejuicios, con las falsas creencias, con los estereotipos y los miedos. Por eso cuanto más elementos tengan las familias formadas por adultos que vienen de generaciones sin haber tenido una educación sexual integral, será muy importante y mejor.

—¿Significa entonces una herramienta para los padres?

—Buscamos darles herramientas a los padres para charlar de estos temas. No solamente es importante que los chicos puedan vivir una sexualidad plena, libre de prejuicios, con cuidado por uno mismo y los otros, sino también buscamos mejorar el diálogo en familia, en todos los temas que hacen a los vínculos. En realidad tenemos que dejar de hablar de familia como un solo modelo, para hablar de familias, que nos permita visibilizar las múltiples familias que componen nuestra sociedad: las monoparentales, las conducidas por abuelas, por tíos o las de la diversidad.

—El amor, el cuidado, el respeto y el aprecio por las relaciones humanas subyacen en cada capítulo de la revista. ¿Son los valores a los que se apunta con este material?

—Exactamente. Pero no a un amor en abstracto. Pensamos en un amor que acepte al otro tal cual es: con sus deseos, con sus inseguridades y sus miedos. Es el amor que mira y que incluye al otro. Porque si pensamos en un solo modelo de familia en realidad estamos dejando sin protección a las demás familias.

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