Newell's
Domingo 07 de Agosto de 2016

Claudio Martínez: "No es fácil llegar a tu casa y encontrar el frente como un colador"

Claudio Martínez decidió alejarse un tiempo de su función de secretario de Newell's debido a la balacera intimidatoria que sufrió en su domicilio. Ayer dialogó a fondo con Ovación

El jueves por la noche una balacera contra el frente de su domicilio lo conmovió. La disputa por el control de la barra de Newell's parece no tener límites y toda la furia recayó contra el secretario Claudio Martínez, quien fue víctima de esta intimidación cobarde, que incluso generó que el miércoles Newell's y Deportivo Morón jueguen a puertas cerradas en Lanús. El mensaje mafioso contra el directivo, que hace más de 20 años participa de la vida política leprosa, fue un golpe directo a la pasión por el club del Parque y que lo hizo tomar una decisión impensada hace menos de dos meses, cuando la lista que encabezaba Eduardo Bermúdez se impuso en las elecciones. El Tiki pedirá una licencia para descomprimir la situación y así priorizar la seguridad de su familia, que quedó shockeada tras el atentado. Apesadumbrado, pero seguro de que Newell's podrá salir adelante y pacificarse en el corto plazo, ayer dialogó a solas con Ovación y entregó un testimonio contundente.

   Dio detalles de cómo vivió el atentado, aseguró que "a la seguridad la debe garantizar el Estado", se lamentó de que "no me llamó nadie ni del Estado municipal, provincial ni nacional. Sólo algunos concejales, amigos de la política y directivos de Central", reconoció que "no es sencillo llegar a tu casa y tener el frente como un colador, y además sentirte solo", enfatizó que "prohibir la presencia de los hinchas es sólo un parche" y aseveró: "Nunca tuve vinculación con la barra". Una charla imperdible con el secretario rojinegro.

El jueves por la noche una balacera contra el frente de su domicilio lo conmovió. La disputa por el control de la barra de Newell's parece no tener límites y toda la furia recayó contra el secretario Claudio Martínez, quien fue víctima de esta intimidación cobarde, que incluso generó que el miércoles Newell's y Deportivo Morón jueguen a puertas cerradas en Lanús. El mensaje mafioso contra el directivo, que hace más de 20 años participa de la vida política leprosa, fue un golpe directo a la pasión por el club del Parque y que lo hizo tomar una decisión impensada hace menos de dos meses, cuando la lista que encabezaba Eduardo Bermúdez se impuso en las elecciones. El Tiki pedirá una licencia para descomprimir la situación y así priorizar la seguridad de su familia, que quedó shockeada tras el atentado. Apesadumbrado, pero seguro de que Newell's podrá salir adelante y pacificarse en el corto plazo, ayer dialogó a solas con Ovación y entregó un testimonio contundente.

   Dio detalles de cómo vivió el atentado, aseguró que "a la seguridad la debe garantizar el Estado", se lamentó de que "no me llamó nadie ni del Estado municipal, provincial ni nacional. Sólo algunos concejales, amigos de la política y directivos de Central", reconoció que "no es sencillo llegar a tu casa y tener el frente como un colador, y además sentirte solo", enfatizó que "prohibir la presencia de los hinchas es sólo un parche" y aseveró: "Nunca tuve vinculación con la barra". Una charla imperdible con el secretario rojinegro.

   —¿Cómo viviste lo que ocurrió el jueves por la noche frente a tu domicilio?

   —No estaba en mi casa y cuando estoy doblando por calle Rodríguez y veo las luces azules de los patrulleros desde lejos ya intuía que era un hecho cercano a mi casa. Cuando estacioné no lo podía creer, estaban los vecinos afuera atemorizados. Fue de alto impacto. No podés creer ver tantas balas o los círculos que les hacen a los casquillos.

   —¿Enseguida vinculaste el hecho con la interna de Newell's?

   —Inmediatamente. No dudé un segundo. Los vecinos ya estaban atemorizados porque semanas atrás tuve custodia, lo mismo que varios dirigentes del club. Fue hasta que volvimos de la gira por México.

   —Sos una persona vinculada al fútbol hace muchos años, sabés que no todo es color de rosa, pero que te baleen la casa es el límite. ¿Cómo estás en lo personal?

   —Tengo 23 años de experiencia como dirigente. Comencé en el año 1993 con la política en Newell's y en una alianza fuimos a elecciones y perdimos con Eduardo López. Desde el primer día hasta el último de la gestión de López siempre estuve como opositor. Después ganamos las elecciones con Guillermo Lorente. Acumulo toda esta experiencia, pero no había esta locura de hoy, que parece que no tiene fin. Y no veo ninguna solución prohibiendo por ejemplo que concurra el público visitante, ya que los espectáculos empeoraron, aunque no haya otra hinchada enfrente. No hubo ningún aprendizaje al respecto en los últimos años. Los problemas que hay con la acefalía en AFA y los inconvenientes de la Fifa tal vez tienen que ver con este mamarracho que hoy tenemos en los estadios. Nosotros como grupo político tenemos la voluntad de mejorar esto en el club. Lo que está claro es que la seguridad es un rol que debe garantizar el Estado, la tiene que brindar el gobierno y a mí con este hecho no me llamó nadie, ni del Estado municipal, provincial ni nacional. Sólo algunos concejales y amigos de la política. Sí lo hizo el presidente de Defensa y Justicia, José Lemme, y tres dirigentes de Central para solidarizarse (el presidente Raúl Broglia y los vice Luciano Cefaratti y Ricardo Carloni), el resto nadie.

   —Ante un hecho así, ¿el dirigente deja de lado su pasión para resguardar a su familia?

   —Primero está la familia. Y ese es el consejo a los más jóvenes, que la familia está por sobre todas las cosas, que después viene la pasión por Newell's. El fútbol tiene que ser alegría y no lo que estamos viviendo. Por pensar en la familia le voy a proponer a la comisión directiva que me dé un tiempo, obviamente ajustándome al estatuto, una licencia, donde no me iré de Rosario, seguiré trabajando en lo mío y voy a colaborar con la comisión en todo lo que tengo encomendado. Seguiré apoyando, pero desde otro ámbito. Creo que me van a entender que necesito un tiempo. Lo que sucedió en la puerta de mi casa es gravísimo. Lo que pasa es que no se toma dimensión de los hechos y un acto de violencia va atrás del otro y todo parece que se diluye, nada se resuelve. Creo que tengo que alejarme un poco.

   —¿Hablaste del pedido de licencia con tus pares de comisión directiva?

   —Muy por arriba con el presidente y los vice, pero la idea es charlarlo en reunión de comisión directiva para ver qué salida le damos al tema.

   —¿Es obvio que este acto de intimidación te genera temor?

   —No es fácil que toda tu familia y tus amigos estén preocupados por vos. También por el mal momento que pasan mis vecinos. No es sencillo llegar a tu casa y tener el frente como un colador. Y además sentirte solo.

   —¿Estás hablando de las fuerzas de seguridad?

   —El apoyo de la comisión directiva es muy fuerte y a pesar de las diferencias somos muy unidos. También siento el apoyo de la familia y los amigos, pero por afuera no veo respaldo. Los dirigentes de AFA están en su mundo. La seguridad nacional está en Brasil en los Juegos Olímpicos. Por ahí escucho que esto se aprovecha políticamente para que un partido político le pegue a otro y dicen que es un delito federal y del narcotráfico y se tiran la pelota unos con otros, pero no se trabaja en conjunto desde la política para que esto se mejore. Y siempre el perjudicado es el socio que paga la cuota y el abono. Porque si hay algo para destacar del público de Newell's es cómo sigue y cómo apoya. Ahora se castiga al socio que no puede viajar a ver a Newell's.

   —No hace dos meses que ganaron las elecciones, ¿te arrepentís de haberte presentado?

   —No me arrepiento. El club estaba a la deriva y había anarquía. Y nosotros entendimos que podíamos aportarle mucho a Newell's. Pasa que entre la pasión y la razón a veces tenés que trabajar con la razón. Mi pasión por el club es muy grande, pero hay que tener un límite y la razón tiene que mandar. Después de este hecho tengo que pensar y actuar con la razón.

   —¿Parece que la decisión de pedir licencia está tomada?

   —Sí. Pero soy referente de un grupo dentro de la comisión y me siento responsable del rol que ocupo. Uno no pega un portazo, uno quiere tomar distancia para descomprimir.

   —¿Qué opinás de los organismos de seguridad de la provincia?

   —En el único que creo es en el ministro de Seguridad Maximiliano Pullaro. Descreo de la Justicia, hay intereses de los partidos políticos que se viven criticando unos con otros. No creo que haya medidas acertadas y hay todos parches, como impedir que vayan los hinchas visitantes o suspender el banderazo. Nosotros vinimos para ordenar al club. Todos se tiran la pelota. Por ejemplo en redes sociales un concejal del PRO dice que las barras de Rosario están mezcladas con el narcotráfico y el narcotráfico es un delito federal y al delito federal lo maneja el partido que hoy nos gobierna y al cual voté. De los ciudadanos todos se olvidan.

   —¿Pensás que todo esto daña al 99,9 por ciento de los hinchas de Newell's que están lejos de la violencia y quieren ir a la cancha a ver su equipo y no pueden?

   —Totalmente. Prohibir es un parche. Hay canchas con alambres de púa, fosa, cinco mil policías, cámaras de seguridad y toda esa inversión para qué sirvió.

   —Antes las disputas de las barras eran frente a la hinchada rival, pero ahora son entre los violentos de los mismos clubes. ¿Cuál es el poder que tiene controlar una tribuna?

   —Eso se lo tenés que preguntar a los gobernantes. Ustedes los periodistas también saben lo que pasa y a veces con tal de vender un poquito más también algunos pocos generan violencia y hay gente que miente en medios importantes. Y son partícipes de la violencia llevando a barras a sus programas y ensuciando a dirigentes.   —No estaba en mi casa y cuando estoy doblando por calle Rodríguez y veo las luces azules de los patrulleros desde lejos ya intuía que era un hecho cercano a mi casa. Cuando estacioné no lo podía creer, estaban los vecinos afuera atemorizados. Fue de alto impacto. No podés creer ver tantas balas o los círculos que les hacen a los casquillos.

   —¿Enseguida vinculaste el hecho con la interna de Newell's?

   —Inmediatamente. No dudé un segundo. Los vecinos ya estaban atemorizados porque semanas atrás tuve custodia, lo mismo que varios dirigentes del club. Fue hasta que volvimos de la gira por México.

   —Sos una persona vinculada al fútbol hace muchos años, sabés que no todo es color de rosa, pero que te baleen la casa es el límite. ¿Cómo estás en lo personal?

   —Tengo 23 años de experiencia como dirigente. Comencé en el año 1993 con la política en Newell's y en una alianza fuimos a elecciones y perdimos con Eduardo López. Desde el primer día hasta el último de la gestión de López siempre estuve como opositor. Después ganamos las elecciones con Guillermo Lorente. Acumulo toda esta experiencia, pero no había esta locura de hoy, que parece que no tiene fin. Y no veo ninguna solución prohibiendo por ejemplo que concurra el público visitante, ya que los espectáculos empeoraron, aunque no haya otra hinchada enfrente. No hubo ningún aprendizaje al respecto en los últimos años. Los problemas que hay con la acefalía en AFA y los inconvenientes de la Fifa tal vez tienen que ver con este mamarracho que hoy tenemos en los estadios. Nosotros como grupo político tenemos la voluntad de mejorar esto en el club. Lo que está claro es que la seguridad es un rol que debe garantizar el Estado, la tiene que brindar el gobierno y a mí con este hecho no me llamó nadie, ni del Estado municipal, provincial ni nacional. Sólo algunos concejales y amigos de la política. Sí lo hizo el presidente de Defensa y Justicia, José Lemme, y tres dirigentes de Central para solidarizarse (el presidente Raúl Broglia y los vice Luciano Cefaratti y Ricardo Carloni), el resto nadie.

   —Ante un hecho así, ¿el dirigente deja de lado su pasión para resguardar a su familia?

   —Primero está la familia. Y ese es el consejo a los más jóvenes, que la familia está por sobre todas las cosas, que después viene la pasión por Newell's. El fútbol tiene que ser alegría y no lo que estamos viviendo. Por pensar en la familia le voy a proponer a la comisión directiva que me dé un tiempo, obviamente ajustándome al estatuto, una licencia, donde no me iré de Rosario, seguiré trabajando en lo mío y voy a colaborar con la comisión en todo lo que tengo encomendado. Seguiré apoyando, pero desde otro ámbito. Creo que me van a entender que necesito un tiempo. Lo que sucedió en la puerta de mi casa es gravísimo. Lo que pasa es que no se toma dimensión de los hechos y un acto de violencia va atrás del otro y todo parece que se diluye, nada se resuelve. Creo que tengo que alejarme un poco.

   —¿Hablaste del pedido de licencia con tus pares de comisión directiva?

   —Muy por arriba con el presidente y los vice, pero la idea es charlarlo en reunión de comisión directiva para ver qué salida le damos al tema.

   —¿Es obvio que este acto de intimidación te genera temor?

   —No es fácil que toda tu familia y tus amigos estén preocupados por vos. También por el mal momento que pasan mis vecinos. No es sencillo llegar a tu casa y tener el frente como un colador. Y además sentirte solo.

   —¿Estás hablando de las fuerzas de seguridad?

   —El apoyo de la comisión directiva es muy fuerte y a pesar de las diferencias somos muy unidos. También siento el apoyo de la familia y los amigos, pero por afuera no veo respaldo. Los dirigentes de AFA están en su mundo. La seguridad nacional está en Brasil en los Juegos Olímpicos. Por ahí escucho que esto se aprovecha políticamente para que un partido político le pegue a otro y dicen que es un delito federal y del narcotráfico y se tiran la pelota unos con otros, pero no se trabaja en conjunto desde la política para que esto se mejore. Y siempre el perjudicado es el socio que paga la cuota y el abono. Porque si hay algo para destacar del público de Newell's es cómo sigue y cómo apoya. Ahora se castiga al socio que no puede viajar a ver a Newell's.

   —No hace dos meses que ganaron las elecciones, ¿te arrepentís de haberte presentado?

   —No me arrepiento. El club estaba a la deriva y había anarquía. Y nosotros entendimos que podíamos aportarle mucho a Newell's. Pasa que entre la pasión y la razón a veces tenés que trabajar con la razón. Mi pasión por el club es muy grande, pero hay que tener un límite y la razón tiene que mandar. Después de este hecho tengo que pensar y actuar con la razón.

   —¿Parece que la decisión de pedir licencia está tomada?

   —Sí. Pero soy referente de un grupo dentro de la comisión y me siento responsable del rol que ocupo. Uno no pega un portazo, uno quiere tomar distancia para descomprimir.

   —¿Qué opinás de los organismos de seguridad de la provincia?

   —En el único que creo es en el ministro de Seguridad Maximiliano Pullaro. Descreo de la Justicia, hay intereses de los partidos políticos que se viven criticando unos con otros. No creo que haya medidas acertadas y hay todos parches, como impedir que vayan los hinchas visitantes o suspender el banderazo. Nosotros vinimos para ordenar al club. Todos se tiran la pelota. Por ejemplo en redes sociales un concejal del PRO dice que las barras de Rosario están mezcladas con el narcotráfico y el narcotráfico es un delito federal y al delito federal lo maneja el partido que hoy nos gobierna y al cual voté. De los ciudadanos todos se olvidan.

   —¿Pensás que todo esto daña al 99,9 por ciento de los hinchas de Newell's que están lejos de la violencia y quieren ir a la cancha a ver su equipo y no pueden?

   —Totalmente. Prohibir es un parche. Hay canchas con alambres de púa, fosa, cinco mil policías, cámaras de seguridad y toda esa inversión para qué sirvió.

   —Antes las disputas de las barras eran frente a la hinchada rival, pero ahora son entre los violentos de los mismos clubes. ¿Cuál es el poder que tiene controlar una tribuna?

   —Eso se lo tenés que preguntar a los gobernantes. Ustedes los periodistas también saben lo que pasa y a veces con tal de vender un poquito más también algunos pocos generan violencia y hay gente que miente en medios importantes. Y son partícipes de la violencia llevando a barras a sus programas y ensuciando a dirigentes.  

 —No comparto para nada lo que decís de los periodistas, pero está claro que si los barras les piden dinero a los clubes es porque en algún momento tal vez se les dio algo.

   —A veces los clubes pueden ser rehenes de la situación, pero tiene que haber una Justicia y una Inspección de Personas Jurídicas que controle a los clubes. Nosotros todo lo que nos pidió el ministro de seguridad lo hicimos. Si después de parte de cierta dirigencia hay un aprovechamiento político de esos grupos con nosotros no pasa.

   —¿Antes de las elecciones se reunieron con estos grupos violentos?

   —Desde nuestra agrupación tengo la máxima certeza de que no hubo reunión con nadie. Con ningún grupo y lo dejo bien claro. Y sé que hay otras agrupaciones que tampoco lo hicieron.

   —Algunos familiares de los hinchas asesinados en los últimos tiempos dijeron que salían de reunirse con directivos.

   —Nosotros no tuvimos reunión con ningún grupo. A nosotros nos interceptan en el club, nos cruzan dos palabras y eso no es una reunión. No hablamos con nadie ni nos reunimos antes ni después de las elecciones.

   —¿Van a poder sostener esta tesitura loable de no destinar dinero del club a estos grupos violentos?

   —Seguro. Es que los problemas de la tribuna son de la tribuna. Cuando yo iba a la popular los muchachos se agarraban a piñas y listo. Evidentemente que esto cambió y hoy las barras tienen abogados poderosos y una infraestructura que antes no tenían. Todo lo que nos preguntan a nosotros habría que preguntárselo a los políticos que son los que deben dar las soluciones. Ellos nos tiene que garantizar la seguridad en un encuentro deportivo.

   —¿Cómo ves el futuro cuando empiece el torneo porque si sigue la violencia hasta les podrían impedir jugar con hinchas en el Coloso?

   —No creo que se llegue a eso. Tenemos una comisión directiva fuerte que sacará la situación adelante. Queremos jugar con público y eso está clarísimo. El momento es difícil, pero vamos a salir adelante en todos los aspectos.

   —¿Cómo analizas el tema del último banderazo que se canceló, aunque algunos hinchas lo hicieron igual afuera de la cancha?

   —Vi bien lo que hicieron porque son hinchas que tienen una pasión como la que tiene uno y no tienen nada que ver con la violencia. Nosotros como comisión priorizamos la vida de las personas y las cuestiones legales del club. Ante eso tomamos la decisión antipática de no hacerlo con el costo político que pagamos.

   —¿Qué le podés decir al socio de Newell's?

   —El socio siempre colabora y no se le puede pedir más y hay que darle mejores servicios en todos los aspectos. Hoy ingresa sólo el socio pleno. No hay barras. Teníamos información de que adentro del club hasta hace poco se vendía droga y hoy no hay gente que se drogue en el club. Hoy lo utilizan los socios y no hay barras adentro. También hay una merma de socios que dejaron de llevar a sus chicos por la violencia. Pero el cambio está para contrarrestar la violencia. Lo que está claro es que brindar seguridad depende del gobierno y no pasa por los clubes. No nos olvidemos que en 2010 los jefes de las barras de todos los clubes viajaban al Mundial en un avión. A eso nadie lo investigó.

   —¿Esto puede incidir en el aspecto futbolístico por la preocupación que pueden tener los jugadores?

   —Los jugadores están protegidos por una comisión directiva fuerte. Ellos saben que hay un cambio de aire positivo. Hay mucha presencia dirigencial en el día a día en todo el club. A los jugadores se los ve entrenando muy bien y tengo una visión positiva de lo que vendrá para Newell's. Lo que prometimos en campaña lo queremos ejecutar.

   —Desde algunos lugares dicen que conocés mucho o tenés cierta relación con la interna de la barra.

   —Es totalmente falso. Nunca estuve en la barra. Siempre seguí a Newell's, a pesar de los 14 años de López donde fui opositor. Viajé a todos los países del exterior donde jugó Newell's, con mis recursos y uno puede cruzarse con algún hincha de la barra en algún parador o un aeropuerto y cruzar alguna palabra porque tampoco sos Robin Hood. Pero nunca tuve vinculación con ellos. Desde chico iba a la tribuna de Newell's y viajaba de visitante. Tuve programas partidarios de radio y colaboré con algunos libros de Newell's. Siempre dentro del folclore sano y lindo del fútbol.

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