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Sábado 30 de Octubre de 2010

Cineclub: gestos de resistencia humana

Por Esteban Langhi (*) / Mundo Grúa, ópera prima de Pablo Trapero, es una historia en la que se entremezclan la resistencia, el amor, la angustia y la amistad.

Por Esteban Langhi (*) / Mundo Grúa, ópera prima de Pablo Trapero, es una historia en la que se entremezclan la resistencia, el amor, la angustia y la amistad.Estrenada en junio de 1999, en momentos en que se cerraban diez años del más crudo neoliberalismo en nuestro país, nos cuenta la vida de Rulo —consagratoriamente interpretado por Luis Margani—, un tipo común, cincuentón desocupado, separado, con un hijo adolescente, que pugna por conseguir trabajo como operador de las enormes grúas usadas en la construcción.

Entusiasmado ante la oportunidad del nuevo trabajo que le ha conseguido su viejo amigo Torres —Daniel Valenzela—, Rulo se esfuerza por aprender el oficio pese a sufrir vértigo a las alturas, vértigo que magistralmente ilustra su situación personal y la de millones de compatriotas por aquellos días de capitalismo salvaje.

Los días de Rulo no son fáciles, plagados de frustraciones, insensibilidades y desamparos. No obstante, los gestos de solidaridad de los amigos, los recuerdos felices de un pasado musiquero que van brotando en las charlas de café y la relación que se empieza a gestar con Adriana (Adriana Aicemberg), abren una ventana por la que desfilan los gestos de la resistencia humana ante tanta malaria e injusticia.

La historia que narra Trapero no esconde nada: filmada en blanco y negro va construyendo una cruda fotografía de las relaciones sociales en tiempos de retroceso de los sectores populares, pero a la vez convoca desde un cine militante a reivindicar los gestos de resistencia de los seres humanos en esas circunstancias.

(*) Licenciado en ciencia

política.

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