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Sábado 10 de Julio de 2010

Cineclub: el lugar de la infancia

"Matilda" es la historia de una niña pequeña, cuyos padres sólo se preocupan por el consumo y la banalidad.

Por Claudia Martínez (*)/"Matilda" es la historia de una niña pequeña, cuyos padres sólo se preocupan por el consumo y la banalidad. Por eso, no advierten la inteligencia excepcional y las ganas de aprender que posee su hija y la desprecian porque le gusta leer libros, en lugar de mirar tele. Es la trama central de la película dirigida por Danny De Vito, basada en la novela homónima del galés Roald Dahl.

Mientras su madre acude al bingo, Matilda va todas las tardes a la biblioteca y allí no sólo lee sin parar, sino que mantiene diálogos encantadores con la bibliotecaria, la señora Phels, donde se dejan entrever los efectos de la buena literatura en los lectores, particularmente en los pequeños, sobre el respeto hacia las interpretaciones múltiples, libres, salvajes, herejes. Una escucha atenta hacia la lectura de los otros (no importa la edad que tengan).

Cuando comienza la escuela, algo prometedor para Matilda, se suceden otros reveses. La niña se descubre poseedora de un poder extraordinario. A partir de este momento todo cambia. Su vida da un sorprendente giro hasta llegar a extremos insospechados.

Es un verdadero cuento clásico moderno, con personajes muy bien caracterizados: una Cenicienta rechazada por su familia, amenazada por una directora despótica, compensada con la presencia amable de la maestra y la bibliotecaria. Sin embargo nada es rosa. No son los niños quienes causan problemas, sino los adultos.

Un film trasgresor, una crítica mordaz a la sociedad y a los vicios de los mayores (que maltratan a los niños). Pero a la vez alienta a sortear con lucidez propia de niño, los impedimentos y mandatos.

Y, si les gustó la película, recomiendo no perderse esta novela maravillosa.

(*) Educadora, Biblioteca Cachilo.

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