Policiales
Viernes 26 de Agosto de 2016

Cinco puñaladas y un mensaje desesperado

Cristian F. lo recuerda como un día normal. "Estaba preparando el pago de sueldos de mis compañeros. Entonces entró un desconocido a la oficina escudándose con un operario. Después de pedirme el dinero comenzó a apuñalarme". Fue el viernes 30 de enero de 2015 cuando su destino se cruzó con el de Nicolás Gastón Noguera, el delincuente que lo atacó para robarle el dinero para pago de sueldos en la empresa Aluminios y Vidrios Group.

Cristian F. lo recuerda como un día normal. "Estaba preparando el pago de sueldos de mis compañeros. Entonces entró un desconocido a la oficina escudándose con un operario. Después de pedirme el dinero comenzó a apuñalarme". Fue el viernes 30 de enero de 2015 cuando su destino se cruzó con el de Nicolás Gastón Noguera, el delincuente que lo atacó para robarle el dinero para pago de sueldos en la empresa Aluminios y Vidrios Group.

Esa mañana era día de pago. "Yo estaba charlando desde la ventana de mi oficina con otra empleada administrativa cuando vi ingresar a la fábrica a un desconocido con uno de los operarios. El desconocido gritaba: «Dónde está la oficina del gerente»", recordó Cristian. Un minutos más tarde Noguera estaba pidiéndole "254 mil pesos, esa cifra puntual". La paciencia del ladrón se consumió con la explicación que sólo había 54 mil pesos y sin mediar más palabras comenzó a apuñalar a Cristian.

"Yo quedé cercado entre la ventana y el escritorio. No me podía mover. Las cinco puñaladas fueron sobre el costado izquierdo. Con mi propia sangre escribí en el piso «no puedo respirar» para que mis compañeros pudieran entender porque no podía hablar", rememoró.

Cristian estuvo tres días y medio en coma con respirador y ocho en terapia. Se recuperó.

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