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Viernes 07 de Febrero de 2014

Cinco mil médicos cubanos pidieron asilo en 10 años

El caso de la médica cubana Ramona Matos Rodríguez, quien pidió asilo mientras trabajaba en Brasil y ayer solicitó refugio en los Estados Unidos, es un caso entre miles idénticos en la última década.

El caso de la médica cubana Ramona Matos Rodríguez, quien pidió asilo mientras trabajaba en Brasil y ayer solicitó refugio en los Estados Unidos, es un caso entre miles idénticos en la última década. Cada semana la organización cubano-estadounidense Solidaridad Sin Fronteras recibe entre siete u ocho llamadas de médicos cubanos que prestan servicio en América latina y que quieren desertar, según reseñó el diario español El País. Más del 90% de esas llamadas provienen de Venezuela, otras pocas de Nicaragua y Bolivia. Se prevé que pronto llegarán muchas más desde Brasil, donde la presidenta Dilma Rouseff creó un programa con médicos cubano.

   Según cálculos de la citada ONG, unos 5.000 médicos, enfermeras y terapistas cubanos han desertado de las misiones internacionales de las que participan sólo en la última década. Los médicos son la “materia prima más rentable” con la que cuenta el régimen de La Habana, señala el diario español. Cerca de 50.000 de ellos prestan actualmente servicio en el exterior. Están concentrados en países “bolivarianos”, como Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, y también en Haití, Panamá, Perú, Honduras, Paraguay, Uruguay y Brasil. Sus servicios generalmente se dan a cambio de petróleo, alimentos e inversiones.

   Estas misiones médicas se han vuelto una importante vía de escape para los cubanos, y el camino de huida predilecto es Venezuela. “Allá viven en muy malas condiciones, los envían a los peores lugares, donde están los delincuentes, sin ninguna garantía para su vida”, asegura Julio César Alfonzo, médico cubano y director de Solidaridad Sin Fronteras.

   En tanto, la médica cubana que se refugió este martes en el Congreso en Brasilia, inició trámites para viajar a Estados Unidos. “Fui a la embajada de Estados Unidos y presenté mis papeles”, señaló Ramona Matos Rodríguez. A la vez, tramita el refugio en Brasil. La médica, de 51 años, abandonó el despacho del opositor partido Demócratas (DEM) en el Congreso, donde estaba desde el martes, para pasar la noche en la casa de un diputado de esa agrupación.

   Matos formaba parte de unos 7.400 médicos cubanos enrolados por Brasil para dar atención primaria en lugares remotos. El DEM envió al Comité Nacional para los Refugiados una solicitud de refugio en Brasil para la médica. Mientras, la médica será acogida por los parlamentarios de DEM. El gobierno brasileño de Dilma Rouseff tiene una fuerte relación con el régimen comunista cubano, y se presume que será hostil a la médica, así como a otros profesionales cubanos que eventualmente sigan sus pasos.

    Los diputados de DEM evaluaron pedir asilo para la médica, pero después decidieron que era más seguro pedir refugio. A diferencia del asilo, que responde a una decisión política y depende del Poder Ejecutivo, el refugio puede aplicarse de forma inmediata por responder a legislación internacional avalada por la ONU.

   La médica relató que decidió abandonar el programa Más Médicos después de enterarse que el gobierno cubano recibía 4.166 dólares mensuales por su trabajo, pero que ella, al igual que sus colegas, recibía en Brasil solamente 400 dólares, y que le depositaban otros 600 dólares en una cuenta a la que sólo podría acceder después de regresar a la isla, a modo de “garantía” de retorno. El resto del dinero, más de 3.000 dólares, queda en manos del Estado cubano. En Cuba estas cifras son impensables: un salario promedio no llega a los 20 dólares.

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