Ovación
Miércoles 08 de Junio de 2016

Chicago obliga a un nuevo cambio de rutina

No hubo necesidad ni siquiera de poner un pie en el aeropuerto O'Hare. Ya desde el aire, Chicago recibió impetuosa al enviado de Ovación. Prepotente y lista para recorrerla hasta el paroxismo.

No hubo necesidad ni siquiera de poner un pie en el aeropuerto O'Hare. Ya desde el aire, Chicago recibió impetuosa al enviado de Ovación. Prepotente y lista para recorrerla hasta el paroxismo. Cuando el Boeing 737 de American Airlines se acomodó para tocar pista, la ciudad se liberó orgullosa para los ojos del visitante. Fue una presentación en sociedad marcada por la fisonomía de sus rascacielos y el paisaje del lago Michigan. Del resto se ocupó la imaginación o, mejor dicho, la gimnasia de dejarse llevar.

Justamente hablando de eso, la agenda estadounidense de la selección argentina ya no le da un centímetro ni al más organizado. Lo zamarrea de una manera pavorosa, dándolo de bruces contra los horarios. La realidad es que el cuerpo ya no reconoce ni a qué hora hay que almorzar, cenar o dormir. Se acomoda casi por inercia a las cuatro horas de diferencia que había con California con las dos que existen ahora con Chicago. Todo está tan desacomodado orgánicamente que lo único real y concreto es que hasta el viernes, día en que Argentina enfrentará a Panamá en el estadio Soldier Field (foto), hay que llevarle el apunte a la intuición. Porque es la receta más recomendable para quedar atrapado por el dinamismo y la vitalidad que destila esta urbe que transformó en leyenda a Michael Jordan.

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