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Viernes 14 de Marzo de 2008

Charlas en el Café del Bajo - Viernes 14

—¿Usted sabe, Candi, que aquí en Rosario hay más de cien mujeres que cada día, en todos los hospitales, dedican parte de su tiempo a realizar una acción más que plausible? —¿De qué se trata Inocencio?

—¿Usted sabe, Candi, que aquí en Rosario hay más de cien mujeres que cada día, en todos los hospitales, dedican parte de su tiempo a realizar una acción más que plausible?

—¿De qué se trata Inocencio?

—Le cuento: desde el año 1961 funciona la Asociación Voluntarias Hospitalarias de Rosario. Estas mujeres realizan su labor de forma silenciosa y personal en todos los hospitales públicos de la ciudad. No tienen ningún subsidio, ni un lugar propio, pero diariamente, desde las 8, se reúnen en el subsuelo del hospital Centenario y desde allí organizan sus actividades.

—Un trabajo que se efectúa, naturalmente, por amor al prójimo.

—Sí, ni más ni menos. La labor de este grupo de mujeres altruistas es asistir a los pacientes internados. Entre ellas están quienes se sientan junto a los enfermos para hacerles más llevadera su situación, quienes cuentan cuentos y cantan el arrorró a los niños, otras que trabajan en farmacias y costureros hospitalarios, acompañan a los pacientes en su tratamiento o simplemente charlan con ellos, intentando llevarles esperanzas, afecto y consuelo. La tarea suele ser dura, pero la recompensa no tiene precio, una recompensa, por supuesto, que es de carácter espiritual. Confeccionan ajuares de bebés, mantitas y demás prendas, y en esas prendas queda estampado el trabajo que estas señoras realizan con tanto cariño. También están las "voluntarias anónimas" y algunas instituciones religiosas que acercan ropa de hombres, mujeres y niños.

—Es bueno que haya contado esto Inocencio, pues se demuestra que no todo es egoísmo y maldad en este mundo, no todo está tan mal. Todavía hay valores que tienen que servir de ejemplo a las generaciones futuras; lo de esta gente es una siembra diaria y de seguro que tendrán una muy buena cosecha.

—"Ayudar, aliviar, consolar" es el lema de estas mujeres que entregan día a día un poco de sí para el otro, después de deambular por las diferentes salas de los hospitales. En el año 2004 les fue otorgado un lugar de encuentro y acción que va a ser construido en la próxima etapa de remodelación del Centenario. Ya las señoras han pedido una audiencia con el señor gobernador de la provincia de Santa Fe, Hermes Binner, para hacer este sueño realidad.

—Le pedimos al doctor Binner que reciba a estas mujeres cuanto antes. Inocencio, supongo que la gente que está leyendo esta columna debe preguntarse si hay alguna manera de acercarse para colaborar.

—Sí, desde esta columna exhortamos a los lectores a ayudar a este grupo de personas para que ellas, a su vez, puedan ayudar. Yo he comprobado que en Rosario hay gente maravillosa. Así que los interesados pueden acercar ropa, artículos de higiene, como jabón, desodorantes, pañales, toallas. Todo es bienvenido y para todos los géneros y todas las edades. Hay que llevar los elementos a calle Urquiza 3101 (Hospital Centenario) o llamar a los teléfonos 4724651 o 4390452. Ayudemos a ayudar. Y felicitaciones a este grupo de mujeres por el trabajo fantástico que realizan.

Candi II

candi@lacapital.com.ar

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