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Sábado 15 de Diciembre de 2007

Charlas en el Café del Bajo - Sábado 15

-Aro, aro, aro, aro. -Pero qué le sucede Inocencio?! -Tengo muchas ganas de un gato con relaciones. -Bue...

—Aro, aro, aro, aro.

_Pero qué le sucede Inocencio?!

—Tengo muchas ganas de un gato con relaciones.

—Bue...

—Y aquí voy nomás: "Aquí me pongo a cantar, al compás de la valija/ si al gobierno lo desvela una acción tan desprolija/ sepa que para males tan ásperos siempre hay alguna lija".

—Jua, jua, jua.

—Claro, usted se ríe. Pero no es para reírse.

—De ningún modo me río por el suceso, sino por su ocurrencia Inocencio.

—Aquí le mando otra relacioncita: "Cuando se abrió la valija, la chica fue encandilada/aquí tanto petrodólares y yo no que no gano nada".

—Leyó el relato de la joven, María Luján Tel, que descubrió la valijita que pasaba la comitiva bolivariana con destino a alguna campaña argentina. Escuche: "Cuando le pregunto (a Antonini Wilson) que había en la valija, él me responde que llevaba sólo unos papelitos, pero yo le pedí que me abra la valija, y ahí comenzaron a desbordar los billetes". Ahora, Inocencio, usted cree que la valija era para la campaña de Cristina.

—Creo que era para alguna campaña, pero no precisamente para la de la señora. No creo realmente que haya sido para su campaña, ni que los Kirchner estén involucrados en la cuestión. Pero es obvio que alguien del gobierno o alguien cercano al gobierno algo tuvo que ver. Si el matrimonio sabía de esto, pues tampoco lo sé, me inclino a pensar que no, que no sabía nada pues semejante desprolijidad no la hubieran permitido. De lo que no dudo es de que el emperador bolivariano sí sabía, y todo esto me hace pensar que el señor mandó y manda valijas para lo que sea menester.

—Je, je, je. ¿Para lo que sea menester?

—Pero dejémonos de hipocresías, Candi. ¿O acaso no sabemos que aquí hay organizaciones de todos los signos cuyo único fin, en el fondo, fue y es recibir la guita de Europa? Y ahora que el emperador tiene plata y está reclutando conciencias en Latinoamérica ¿usted no cree en la existencia de argentinos "re-conversos", dispuestos a decir que son bolivarianos de la primera hora?

—Jua, jua, jua.

—¿O usted cree, por ejemplo, que lo del inefable piquetero es por amor al arte? Pero siempre vamos a parar a lo mismo: al amparo de la ignorancia de la gente se hace cualquier cosa. Yo no me las sé todas, pero a mí algunos cuentos no me caben. Me voy con otra relacioncita: "Astuto el bolivariano abrió todos los grifos/bien sabe el hombre que aquí, son muchos los gastos fijos".

—Jua, jua, jua.

—Ahora explíqueme, Candi, desprecian a Bush, pero pagan con su moneda. ¿Cómo es la historia? ¡Che, al menos un poco de coherencia!

—Es que, Inocencio, como dice el billete: "In God we trust" (En Dios confiamos). Dicen que el bolivariano es muy creyente, por eso debe ser el respeto a la moneda estadounidense, pero no al diablo. Jua, jua, jua.

Candi II

candi@lacapital.com.ar

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