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Sábado 12 de Enero de 2008

Charlas en el Café del Bajo - Sábado 12

—Con bastante frecuencia, y más aún en este mundo de nuestros días, los seres humanos se fijan propósitos, tienen sueños que no son alcanzados, o bien padecen...

—Con bastante frecuencia, y más aún en este mundo de nuestros días, los seres humanos se fijan propósitos, tienen sueños que no son alcanzados, o bien padecen dificultades y al no poder sobrellevarlas o superarlas pierden la fe y la esperanza. El tema ha sido tratado en reiteradas ocasiones en esta columna, pero nunca será suficiente todo lo que diga al respecto. Por eso entre hoy y mañana quisiera volver sobre él. Para ello recurro a la visión de la fe desde la perspectiva judaica, a través del rabino Shlomo Tawil. Dice el religioso que "los logros son proporcionales a la fe que una persona tiene en Dios. Estamos hablando ?dice Tawil- de fe no en seres humanos, que son cambiantes que no son tan creíbles, que son limitados, hoy pueden mañana no pueden. En los seres humanos uno no tiene que tener fe, uno puede sentir apoyo, sentir amor o no, pero la fe hay que tenerla en Dios. Como dije antes, la proporción de los logros van en proporción a la fe. Una persona que pierde la fe es porque no tuvo nunca fe o tenía una fe equivocada o se engañaba pensando que tenia fe".

  —¿Pero qué es la fe, Candi?

  —Dice Tawil: "Fe significa estar convencido, tener una convicción en algo. De lo que estamos hablando es creer que existe un Dios todopoderoso, un Dios que es misericordioso y quiere nuestro bien mientras nosotros no hagamos cosas equivocadas y malas; porque nosotros mismos torcemos por ahí nuestro camino o torcemos la bendición de Dios, pues muchas veces al equivocarnos en las acciones estamos de alguna manera empujando esos logros que buscamos". Y añade: "Los logros, entonces, van en proporción a la fe y fe es creer, tener convicción, estar convencido de que hay un Dios, el que creó el mundo, el que da la vida, el que da la salud, y es el que decide como van a ir las cosas. El quiere nuestro bien, nosotros debemos rezar y nos debemos someter a El, a su voluntad".

  —Es decir que para obtener algo, para alcanzar una meta, uno debe estar seguro, convencido de que lo logrará, ¿no es así?

  —Es lo que dice el religioso. Preste atención: "Después hay algo que se llama en el lenguaje judaico, bitajón. Bitajón significa seguridad, no solamente que yo creo que Dios es todopoderoso y es quien sostiene todo; sino seguridad en cuanto me toca a mí en la práctica de algo. Es decir, cuando tengo que resolver un problema, si yo tengo seguridad de que ese problema se va a solucionar, yo estoy tranquilo. La intranquilidad proviene cuando no estoy seguro de que me va a ir bien. Posiblemente esa falta de seguridad hace que tambalee un poco mi fe. Si mi fe es férrea, es fuerte, con convicción, entonces también siento una seguridad, y esa seguridad me trae tranquilidad de que las cosas van a salir bien. Van a salir como corresponde. Eso se llama en hebreo bitajón".

  —Se desprende de aquí que sin seguridad, sin convencimiento de que lo deseado llegará no hay posibilidades de su concreción.

  —Para que un sueño se cumpla, primero debe cumplirse en la profundidad de la persona. Si uno anhela, desea, pero duda, entonces la realización del deseo es de trámite imposible. Porque en realidad, Inocencio, los logros en la vida no son más que el reflejo de lo que ya se cumplió en el espíritu humano. Mañana sigo con una historia verídica narrada por Tawil.

Candi II

candi@lacapital.com.ar

 

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