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Miércoles 07 de Mayo de 2008

Charlas en el Café del Bajo - Miércoles 7

—Antes de referir a Binner y su deseo de consensuar con la oposición la reforma constitucional, deseo decir, brevemente, algo sobre una nueva modificación en la norma penal española. Lo hago en virtud de que ciertos abolicionistas argentinos, a veces desinformados, a veces observando sólo una parte de la norma ibérica con el propósito de dejar conforme...

—Antes de referir a Binner y su deseo de consensuar con la oposición la reforma constitucional, deseo decir, brevemente, algo sobre una nueva modificación en la norma penal española. Lo hago en virtud de que ciertos abolicionistas argentinos, a veces desinformados, a veces observando sólo una parte de la norma ibérica con el propósito de dejar conforme la propia forma de progresismo perimido, rescatan todo lo "flexible" de la norma española. Pero he aquí que desde hace un tiempito, en España, los conductores que no tienen licencia para conducir o la misma está vencida y los pescan conduciendo van lisa y directamente al calabozo. ¿Las razones? Es muy simple, el gobierno socialista ha adoptado medidas para evitar la creciente ola de accidentes de tránsito que se estaban sucediendo.

 

—Igual que en Argentina. Mientras naciones progresistas abandonan aquellas fórmulas que no sirven a la paz social y al orden, aquí las importamos y las entronizamos como panacea. ¡No es el único caso de endurecimiento de la pena en España eh! Lo que no significa, de ningún modo, conculcar la garantía de quien delinque.

 

—Voy al tema de la reforma constitucional. Ha dicho Antonio Bonfatti: "La reforma constitucional es una necesidad de la sociedad y no de un partido político". Y añadió lo que hace algún tiempo advertíamos nosotros aquí: no desestima dirimir la cuestión a través de un plebiscito. "No la desechamos (la consulta) pero tampoco la planteamos como instancia", expresó, y agregó: "Se podría realizar en 2008 o en 2010". Y le ha salido a retrucar Luis Rubeo diciendo que: "A mí nadie me detiene en la calle para pedirme que reformemos la Constitución. La gente en todo caso pide por más seguridad, mejor Justicia y educación".

 

—¿Y qué opina usted de la posición de Rubeo?

 

—Es una verdad a medias. Con el respeto que me merece el diputado provincial diré que, en efecto, nadie en la calle hoy pide como medida prioritaria una reforma constitucional, pero esto es mirar apenas esta realidad de hoy del tablero social. Me parece que hay que mirar más allá. Si bien es cierto que nadie pide urgente una reforma, no es menos cierto que hay en el inconsciente colectivo, latente, un deseo de mejorar las instituciones del Estado. Apenas se ponga en el tapete "reforma sí" o "reforma no", cualquier sociólogo u observador de la realidad dirá que habrá una abrumadora mayoría sosteniendo el "sí". ¿Y que hará el socialismo si el justicialismo caprichosamente se niega considerar una acción que, en mi opinión, es imprescindible para los santafesinos? Lo que dijimos aquí hace unos meses: convocar a un plebiscito. Y un plebiscito asegurará no ya una derrota del "no", sino mandar a pique a varias balsas peronistas que aún siguen flotando en el mar político santafesino. La reforma de la Constitución es necesaria, y un hecho que se dará por su propia fuerza. ¿Oponerse? ¿Por qué? Lo que no hizo Obeid (quiso ser más papista que el Papa) deberá hacerlo Binner. Y es más: en la reforma debe estar incluida la reelección por un período del gobernador, porque no es fácil construir un proyecto en cuatro años.

 

Candi II

candi@lacapital.com.ar

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