Edición Impresa
Miércoles 30 de Abril de 2008

Charlas en el Café del Bajo - Miércoles 30

—Acabo de leer en un diario porteño la noticia que muchos comercios deben cerrar sus puertas como consecuencia del alza significativa del costo de los alquileres.

—Acabo de leer en un diario porteño la noticia que muchos comercios deben cerrar sus puertas como consecuencia del alza significativa del costo de los alquileres.

 

—Sin ánimo de ufanarnos, lo que dice el diario porteño en estos días es lo que nosotros hemos sostenido hace muchos meses atrás. E incluso, me atrevo a afirmarlo, mientras lo recuerdo, también lo expresamos hace ya más de un año. Esto ocurre, por lo demás, en Rosario y en otras ciudades y localidades del país.

 

—Así es, en efecto, el observador puede advertir que muchos comercios chicos de pronto desaparecen, el local queda vacío y a los pocos días vuelve a ser ocupado por esperanzados comerciantes que aspiran a correr mejor suerte que su predecesor. Se trata de una rotación permanente en la que está encallada un sector social que no logra redimirse de la mera supervivencia. Los alquileres hoy, como en tantas oportunidades lo hemos dicho, son un problema social que nadie aborda. El gobierno, como es notorio, se desentiende.

 

—Como se desentiende de otras cuestiones como, es el caso, del libertinaje con el que se manejan ciertas empresas telefónicas que ejercen un monopolio que es semejante al instaurado por la tristemente célebre María Julia Alsogaray.

 

—Y el ciudadano argentino, en ocasiones inocente, en ocasiones desinformado, no sabe de los intríngulis de las telefónicas. Por ejemplo que el Ceo Carlos Felices se fue de la empresa bajo rumores de presiones para que se falsearan declaraciones en Defensa de la Competencia. Debe saberse, en tal aspecto, y según la noticia que "la entrada de Telefónica en Telecom Italia desató "una verdadera tormenta" dentro de la compañía, debido a que los Werthein (uno de los grupos que manejan Telecom Argentina) no quieren saber nada con los españoles, y pugnan para que el gobierno argentino impida el desembarco de Telefónica en Telecom Argentina". Me pregunto: ¿la presencia del canciller español, Moratinos, habrá sido sólo para presionar al gobierno argentino en la Argentina, por el caso de Aerolíneas Argentinas? Lo dudo.

 

—Y así estamos en este país, sojuzgados por muchos y mentidos por otros. No me convencen los encendidos discursos con los que se pretende persuadir a la gente de que todo marcha según lo esperan las necesidades y derechos de los ciudadanos.

 

—Hay medida que no se adoptan.

 

—Claro que no. No es fácil, dicen algunos. Lo entiendo, pero señores, hace ya décadas que venimos soportando el avasallamiento de propios y extraños sin que nadie atine (por diversas razones) a ponerle fin a un estado de cosas que perjudica al ciudadano común. Y por último: hasta cuándo seguiremos esto de que no es fácil.

 

—A veces lo difícil es poner punto final al beneficio que queda a los propios en virtud de los negocios que hacen los extraños, ¿verdad?

 

—¡Ah!

Candi II

candi@lacapital.com.ar

Comentarios