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Lunes 07 de Enero de 2008

Charlas en el Café del Bajo - Lunes 7

­—¿A quién le importa la vida del ser humano en todos sus aspectos? A muchos gobernantes de seguro que no, pues de otro modo ya hubieran adoptado medidas respecto de un tema que ya hemos tratado aquí muchas veces; pero que, según parece, siempre (y muy infelizmente) será noticia del día. En materia de tránsito y accidentes...

­—¿A quién le importa la vida del ser humano en todos sus aspectos? A muchos gobernantes de seguro que no, pues de otro modo ya hubieran adoptado medidas respecto de un tema que ya hemos tratado aquí muchas veces; pero que, según parece, siempre (y muy infelizmente) será noticia del día. En materia de tránsito y accidentes la última información es muy preocupante y, por lo demás, angustiante para todo aquel que reflexione sobre el valor de la vida. Presten atención: “Más de ocho mil personas murieron en 2007 a causa de accidentes de tránsito en la Argentina, unas 500 víctimas más que el año anterior”. Esta impactante información, que no conmoverá a los corazones acostumbrados a los comportamientos antinaturales que son tan frecuentes hoy, hace estrujar el corazón de aquellos que comprenden la magnitud de la cuestión. El informe pertenece a la organización Luchemos por la Vida.
  —Pero lo más preocupante, Candi, es que según todo indica a muchos ciudadanos, especialmente conductores, parece que tampoco les importa demasiado ni la propia vida, ni la del prójimo. En todo momento y en cada día observamos, en todas partes, acciones que son verdaderos crímenes en potencia llevadas a efecto por muchos conductores. La ciudad de Rosario, desde luego, no está exenta de tales crápulas, de tales imbéciles, de estos verdaderos infradotados mentales que ponen en riesgo la vida de los demás.
  —Y esto seguirá siendo penoso y tremendo en tanto el Estado no le ponga límites al accionar de estos homicidas que en lugar de empuñar un arma tienen un vehículo como herramienta para matar o herir. Y el único modo que yo conozco para frenar este tipo de actitudes (y ya lo hemos dicho muchas veces aquí) es la fuerte multa, el secuestro del vehículo, la inhabilitación para conducir y la cárcel. Esto es lo que han hecho los países ordenados del mundo y no hay otro modo de encausar algo que es un verdadero caos.
  —¿¡Pero quién se lo hace entender a los abolicionistas?!
  —Desde luego, es muy difícil porque están enceguecidos, brutamente atascados en una idea que para esta sociedad no funciona. Bueno, así seguiremos y están llevando a la gente a que cada uno se salve como pueda. Repare en este caso ocurrido en barrio Belgrano. Unos ladronzuelos entraron en una casa a robar, mientras intentaron huir con lo robado los dueños de casa (parece que varios muchachos) los agarraron y les dieron una paliza fenomenal ¿Hicieron la denuncia? Parece que no ¿y sabe por qué?, porque la gente sabe que lo único que se hace denunciando es perder tiempo, porque nadie se ocupa de los maleantes que tienen excesivas garantías. ¿Qué se puede esperar cuando a una persona que mata a sus padres le dan unos añitos porque bla, bla, bla, bla? ¿Europa, Estados Unidos, son tan permisivos? Pero claro, aquí se habló del régimen de puntos para quien realiza infracciones de tránsito y retirar la licencia de conductores y allí nomás salió Moyano a patalear. Y como al staff político lo único que le importa, en definitiva, es permanecer, todo quedó en la nada. Este país es maravilloso, hay gente extraordinaria, lástima que haya sido y siga siendo conducido por líderes mamarrachos.
Candi II
candi@lacapital.com.ar

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