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Lunes 14 de Enero de 2008

Charlas en el Café del Bajo - Lunes 14

—Ayer comenté que estoy leyendo el libro "Hacia una vida plena de sentido", del rabino Menajem Mendel Schneerson. Ciertamente, es más que un gran...

—Ayer comenté que estoy leyendo el libro "Hacia una vida plena de sentido", del rabino Menajem Mendel Schneerson. Ciertamente, es más que un gran manual sobre cómo vivir para uno y para los demás. Es un magisterio dado por una gran persona, muy elevada espiritual e intelectualmente por cierto. ¿Y con qué me vengo a encontrar en este libro, Inocencio? Con un tema que hemos tratado aquí hace pocos días y que tuvo cierta repercusión: el caso de los chicos, jóvenes y personas con capacidades distintas. Transcribiré lo que dice el autor del libro al respecto. Presten atención todos por favor, especialmente aquellos brutos e insensibles docentes (que los hay) que no merecen ejercer el sagrado privilegio de la docencia: "La verdadera educación debe ser sensible y aplicar estos valores absolutos a cada niño individualmente, pues cada niño tiene su propio camino y sus propias fortalezas. Esto vale especialmente para aquellos niños a los que se considera "discapacitados". No importa qué dificultades tenga un niño, nos corresponde educarlo, con tanto cuidado y sensibilidad como a cualquier otro niño, si no más; pues si hay algún niño que necesita atención individual para concretar todo su potencial, este es precisamente el "discapacitado". Cuando nos aplicamos amorosamente a su educación, nos gratificará descubrir que tienen capacidades mucho más grandes de las que podríamos haber imaginado". Deseo remarcar que el rabino usa el término "discapacitado" entre comillas, lo que adquiere una connotación que nos está diciendo: ¡Cuidado con lo que se entiende por discapacidad!

  —Hay maestros, autoridades docentes que son los verdaderos (no ya discapacitados) incapaces y sólo capacitados para arruinar vidas que podrían haber sido superlativas y de gran valor, pero que son devastadas por actos discriminatorios, por actitudes lamentables rayanas en el crimen. Y lo que más indignación provoca (y lo hemos dicho aquí) es que a veces estas situaciones se dan en colegios religiosos, en donde se supone que se debería honrar el amor de Dios. Pero ciertos "docentes" entran por acomodo o porque son fieles a la estructura de la dignidad o autoridad religiosa, o porque el domingo cumplen con el rito, pero durante la semana no les trepida la mano para clavar una y otra vez, en la cruz, a seres humanos inocentes. Estos, y los que permiten tales atrocidades, son verdadera vergüenza para el Dios al que dicen alabar.

  —No nos vamos hoy sin dar a los papás de chicos con "grandes capacidades y otras tantas posibilidades" una buena noticia: hay funcionarios provinciales interesados (a partir de algunas preocupaciones y consideraciones de padres hechas públicas aquí) en hablar con papás y profesionales para ver de qué manera se encausa un proyecto que incluya a los jóvenes en el mercado laboral. Me ha llamado hace pocas horas el subsecretario de Trabajo, Luis Ortega, y me expresó la disposición de funcionarios de realizar de manera urgente una reunión y trabajar en un proyecto. Esto es reconfortante, así que seguiremos con el tema. Quienes se interesen por la cuestión y deseen dar una opinión pueden enviar un mail a la dirección que figura al pie la de la página. Es importante, muy importante, de modo que sería bueno participar.

Candi II

candi@lacapital.com.a

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