Edición Impresa
Jueves 17 de Abril de 2008

Charlas en el Café del Bajo - Jueves 17

—Y con el respeto que me merece el ministro de Seguridad Daniel Cuenca, diré que, en efecto, el presidente del Colegio de Abogados de Rosario, doctor Arturo Araujo, tiene toda la razón: no sirve para nada, en un país en donde la impunidad campea por todas partes y el desorden es confundido con libertad, hacer denuncias.

—Y con el respeto que me merece el ministro de Seguridad Daniel Cuenca, diré que, en efecto, el presidente del Colegio de Abogados de Rosario, doctor Arturo Araujo, tiene toda la razón: no sirve para nada, en un país en donde la impunidad campea por todas partes y el desorden es confundido con libertad, hacer denuncias. Esto el ciudadano común lo sabe perfectamente. Es más, son miles los casos de personas que son agredidas, robadas y víctimas de diversa clase de delito que no hacen las correspondientes denuncias. ¿Y por qué no las formulan? Porque saben que sólo es perder tiempo, porque aquí la policía no investiga absolutamente nada. Y esto lo digo no sólo por conocer la realidad penal, sino por haberlo vivido en carne propia.

—Pero, señoras y señores, tenemos a agentes policiales y de la Guardia Urbana, como yo mismo lo he observado, destinados a recorrer la peatonal Córdoba y labrar actas de infracciones y confiscar discos compactos a cantautores que se ganan la vida cantando y vendiendo sus canciones. En fin...

—Y todos habrán comprendido muy bien las palabras del doctor Araujo. No se trata de no ir por los caminos institucionales, no; sus palabras están diciendo: ¡señores, hagan que el camino institucional sirva!

—Tampoco me parece feliz seguir echando la culpa de todos los males a gestiones pasadas. Es cierto que la gestión en materia de seguridad del gobernador Obeid no fue buena, lo hemos sostenido aquí, pero no es menos cierto que a cuatro meses del nuevo gobierno no se advierten cambios significativos en materia policial. Porque Obeid también construyó cárceles, compró móviles, chalecos antibalas y armamentos. No creo que la cuestión de la política policial pase por la logística.

—Es más, el mismo Jefe de Policía de Jorge Obeid lo tiene Hermes Binner, entonces no se entienden bien las palabras del ministro Cuenca cuando dice que ha recibido una policía en "total abandono". (¡!)

—No dudo ni por un instante, desde luego, de la vocación, de la honestidad, del trabajo, del deseo del ministro. Pero dudo, sí, de que lo estén asesorando bien. El delito vive y colea aquí y en todo el país (de la inacción nacional ya todos sabemos).

—Ha llegado la hora, por otra parte, de que todos hablemos menos y hagamos más. Porque la seguridad es un tema preocupante. Muchos padres, hijos, hermanos, esposos, amigos, no viven tranquilos hasta que todos los seres queridos llegan a casa y están "encerrados y tras las rejas en sus propios hogares", más o menos protegidos de asesinos, asaltantes, violadores que, paradójicamente, gozan del beneficio de la libertad y la impunidad. Y personalmente creo que para la solución de este y otros temas no hay otra salida que el compromiso con la acción. Es hora de que las personas de buena voluntad que deseen vivir en paz y en el marco de una sociedad justa se comprometan políticamente en un proyecto superador del hoy existente en este país. Aquellos con ganas de cambiar la realidad deben juntarse, sin actitudes discriminatorias, en un proyecto común. Se debe ser "fiel a tantos Fiel" que han caído en el país. Si no, amigos, no abramos más la boca y aguantemos lo que se viene, pero que cada uno se haga cargo de la culpa.

Candi II

candi@lacapital.com.ar

Comentarios