Edición Impresa
Viernes 24 de Diciembre de 2010

Charlas de candi - Viernes 24

—Agradezco a los lectores y amigos, a todos sin excepción, las salutaciones enviadas con motivo de estas fiestas. No hay dudas de que cierta parte de la humanidad, muchas personas en particular, atraviesan momentos difíciles, con mucha frecuencia angustiantes.

—Agradezco a los lectores y amigos, a todos sin excepción, las salutaciones enviadas con motivo de estas fiestas. No hay dudas de que cierta parte de la humanidad, muchas personas en particular, atraviesan momentos difíciles, con mucha frecuencia angustiantes. Pero esta noche una buena porción de esta humanidad celebra un nacimiento. Lo importante es celebrar el nacimiento de una palabra, de un mensaje muy importante. Este mensaje no está vinculado solamente a la elevación espiritual, sino también al logro de una vida mejor en este aquí y ahora.

—Usted siempre pone el acento en esa cuestión.

—Absolutamente, pues si no caigo en la parcialidad de mensajes religiosos que no han sido ni son completos, que en buena medida han sido interesados, han sembrado temor y fueron decepcionantes. Este Jesús, del cual se celebra el nacimiento hoy, fue el que dijo en muchas oportunidades que la la fe es determinante en la vida del hombre. Recuerden sino el pasaje de la mujer enferma que toca su manto y El le dice: “Tu fe te ha salvado”. O el de aquellas personas a las que les enfatiza que “si tuvieran fe como un grano de mostaza le dirían a ese árbol desarráigate y plántate en el mar y os obedecería”. No está ausente en su mensaje, tampoco, la cuestión de la justa distribución de la riqueza. Y en este punto recuerdo las palabras que le dice al joven rico: “Vende todo lo que tienes, dáselo a los pobres y sígueme”. Y, naturalmente, el precepto más profundo, la verdad única, el rescate para la humanidad de la ley mosaica: “Amarás a Dios con todo tu corazón y a tu prójimo como a ti mismo”. Estas palabras no son recomendadas sólo para ganar una parcela en el cielo, sino para lograr un mundo mejor, una vida libre de ansiedades y temores y repleta de justicia. Sin embargo, en esta Navidad del año 2010 caemos en la cuenta, una vez más, de que el ser humano en general no aplica nada de esto. Y por ello hay mucha gente buena, inocente, que sufre. No son pocos. A esa gente debemos decirle que no pierda de vista, a pesar de las injusticias, de las calamidades, las palabras de Aquel cuyo nacimiento se conmemora esta noche. No olvidemos la importancia de la fe. Quiero cerrar esta charla de hoy con ese pasaje del Evangelio que cuenta que los amigos de Jesús estaban en la barca y El se acerca caminando sobre el agua: “Los discípulos, viéndole andar sobre el agua, se asustaron y gritaron de miedo, pensando que era un fantasma. Jesús les dijo en seguida: «¡Animo, soy yo, no tengáis miedo!». Pedro le contestó: «Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua». Él le dijo: «Ven». Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse y gritó: «Señor, sálvame». En seguida Jesús extendió la mano, lo agarró y le dijo: «¡Que poca fe! ¿Por qué has dudado?». Mediten sobre esto siempre en la vida. ¡Feliz Navidad!

candi2050@gmail.com

Comentarios