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Sábado 26 de Marzo de 2011

Charlas de Candi - Sábado 26

—No, no quiero que tu alma llore hoy. No quiero que te devore esta noche, esta tiniebla que te rodea y que procura atraparte, estrangular tu corazón, ahogar la calma que se cae lentamente mientras la mano de tu fe, cansada y ya sin fuerzas, está a punto de soltarla.

—No, no quiero que tu alma llore hoy. No quiero que te devore esta noche, esta tiniebla que te rodea y que procura atraparte, estrangular tu corazón, ahogar la calma que se cae lentamente mientras la mano de tu fe, cansada y ya sin fuerzas, está a punto de soltarla.

—No, no quiero que tu alma llore hoy. No quiero que el abismo te devore y te haga suyo para siempre. Yo sé de tu tristeza y de su causa. Yo sé de tu soledad, de tus sueños que se están perdiendo en esta noche que te espera, ávida, para que te pierdas en ella para siempre. Pero…

—No permitas que las perlas amargas que caen desde el reflejo de tu alma también se precipiten desde la esencia de tu ser. No, no permitas que tu alma llore porque ese, entonces, será el fin.

—Mira a tu alrededor. Mira las cosas bellas que te rodean. Ellas te hablan, te dicen “ven”, con ese lenguaje sólo audible por el corazón sublimado, por el espíritu alumbrado por el amor. No dejes que el fantasma de la oscuridad te impida ver la certeza de la creación y de la vida. Mira que a tu alrededor hay color, armonía y toda una sinfonía de voces de ángeles, de seres, que claman al espíritu entre todos los espíritus porque encuentres tu día y tu luz. No los dejes, no los abandones, no los entristezcas con el llanto de tu alma. No, no dejes que tu figura se pierda en el túnel sombrío y nosotros, los que te amamos, los que te necesitamos, quedemos atrapados para siempre en el infierno de la pena y de la nada.

—Levántate ahora y anda ¿Quién podrá contra ti si el Espíritu Santo, creador de todas las cosas y sustentador de toda vida está contigo? No abrigues dudas, que El, ahora mismo, está a tu lado y extiende su mano. Aférrate a ella y sal de las primeras sombras que intentan llevarte.

—No lo sabes, pero en todo el universo hay oraciones que se elevan por ti y para ti. Estas palabras mías, no son sino un pálido, pobre reflejo de todo un coro de seres que ahora piden al Cielo que se te conceda la sabiduría, la comprensión y las fuerzas necesarias para que camines hacia la luz.

—Voces que te exhortan a que vuelvas a la luz, a que te unas a esa pléyade de seres que saben del llanto y de la noche, pero que aún así lucharon hasta con el propio ángel de Dios, quien puso a prueba la fe. Ellos te ofrecen hoy la fuerza de Jacob, la gran energía de la creación, para que derrotes a esa angustia que te abraza y que, ladinamente, te insinúa que camines con ella hacia la noche entre todas las noches.

—No la escuches, no la sigas. Escucha a la Luz del Mundo que te dice: levántate y anda. No te caigas, no entres en el túnel sombrío, no te rindas, yérguete y lucha hasta la victoria que es tuya. De otro modo ¿qué será de aquellos que te aman? ¿Qué será de nosotros?

—No dejes que tu alma llore hoy, levántate y anda que una infinitud de seres está contigo ahora y siempre.

candi2050@gmail.com

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