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Miércoles 27 de Octubre de 2010

Charlas de Candi - Miércoles 27

—“La humanidad tiene una capacidad increíble para soportar un crimen”, expresó el padre Patrick Desbois durante su conferencia dada anteayer en el Hotel Savoy de nuestra ciudad. En su exposición, el sacerdote reflejó el trabajo de la organización que preside, Yahad-In Unum (Juntos)...

—“La humanidad tiene una capacidad increíble para soportar un crimen”, expresó el padre Patrick Desbois durante su conferencia dada anteayer en el Hotel Savoy de nuestra ciudad. En su exposición, el sacerdote reflejó el trabajo de la organización que preside, Yahad-In Unum (Juntos), encargada de buscar fosas comunes en las que cayeron asesinados, o fueron sepultados vivos, miles de judíos durante el régimen nazi en Europa del Este.

—Sí, es doloroso al espíritu sensible, pero es cierto: buena parte de la humanidad tiene una capacidad asombrosa y cuestionable para tolerar un crimen. El testimonio dado por este cura fue por momentos conmovedor. El, junto con un equipo de trabajo en el que hay católicos y judíos, recorre gran parte de Europa del Este, sobre todo territorio de lo que fue la Unión Soviética, busca y habla con testigos de masacres, personas que vieron como se cercaban las ciudades, se agrupaba a los judíos y gitanos, se los llevaban a un descampado y allí les hacían cavar fosas para luego dispararles. Caían de a decenas en los fosos. Algunos eran llevados en una segunda fase, contó el sacerdote, y al ver los cadáveres en los grandes pozos se desmayaban; esos eran enterrados vivos.

—Cientos de bebés, señoras y señores, fueron masacrados golpeándoles sus cráneos contra los carros donde eran trasladados. Y allí estaban, durante la conferencia, las fotografías de las personas que presenciaron estos hechos dramáticos. El llanto de un testigo, al narrar al sacerdote un suceso y grabado para siempre en un video, conmociona al corazón del hombre comprometido con el destino del ser humano según la voluntad de Dios, o responsabilizado con la maravillosa y perfecta ley de la vida que ciertos hombres violan sin escrúpulos.

—La conferencia, organizada por el empresario Miguel Rosental de nuestra ciudad, ha sido de gran valor, y es de esperar que nos sirva a aquellos que la escuchamos, que estuvimos viendo imágenes y reflexionando sobre palabras. No puedo dejar de imaginar, por ejemplo, a esos dos hombres vecinos de una aldea: un judío y un no judío. Uno en la fila (el hebreo) al que le mentían los nazis diciéndole que sería transportado a Palestina; el otro, su amigo, fuera del grupo y con otros vecinos, llorando por el destino que sospechaba. “No llores, no llores -le gritaba el judío- que me voy para Palestina”. ¡Pobre inocente! No imaginaba que lejos de ir a la Tierra Prometida por Dios, el mal lo llevaba a la tierra de una fosa junto con sus seres amados, con otros seres que eran ejecutados sólo por ser judíos.

—Quiero concluir esta columna de hoy, recordando unas palabras del Padre Desbois. No son de él en realidad, sino bíblicas. Esas palabras me conmovieron en ese momento de su charla, me conmueven ahora. Cuando Caín asesina a Abel, Dios le pregunta: “¿Dónde está tu hermano?” y luego: “¿Qué has hecho?” Esas palabras deberíamos recordarlas cada uno de nosotros a cada instante. Encierran un mensaje muy grande: ¿Qué hacemos con nuestro prójimo y por él? “¿Dónde está tu hermano? ¿Qué has hecho?” ¡Qué preguntas! ¿No deberíamos reflexionar todos sobre ella?

candi2050@gmail.com

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