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Miércoles 15 de Septiembre de 2010

Charlas de Candi - Miércoles 15

—¿Quién desea trabajadores desocupados o mal pagos? ¿Quién quiere estudiantes a los que no se les concede todo aquello que tienda a aprender en un marco de dignidad? ¿Quién quiere ambientes contaminados?

—¿Quién desea trabajadores desocupados o mal pagos? ¿Quién quiere estudiantes a los que no se les concede todo aquello que tienda a aprender en un marco de dignidad? ¿Quién quiere ambientes contaminados?

—Nadie, desde luego. Al menos no lo queremos nosotros, y no desea esos actos de injusticia e insensatez la mayoría de las personas.

—Así es, pero la mayoría de las personas, la mayoría de los ciudadanos, tampoco acepta que se vulnere sus derechos, que se corten sus libertades por aquellos que reclaman, protestan de una manera desmedida. Y es desemedida la manera cuando el reclamo, que es justo en muchos casos, se hace a partir de las limitaciones que se impone al prójimo. Nosotros en esta columna, en su momento, no estuvimos de acuerdo con los cortes de rutas protagonizados por los productores agropecuarios, no estuvimos ni estamos de acuerdo con los cortes de calles y acampes de los piqueteros. Tampoco estamos de acuerdo con la toma de colegios y el corte de calles por parte de los alumnos...

—Hay allí todo un trasfondo político, para mí no hay dudas. Hay quienes, desde un signo político, alientan esas cosas, que “perjudican” a otros de otros signos políticos. ¿Usted me entiende?

—Desde luego. Las clásicas y eternas vivezas de ciertos dirigentes. Así nos va. Tampoco estamos de acuerdo con el corte de un puente internacional, como ha sido el caso de Gualeguaychú o el corte de la autopista a Buenos Aires. Son medidas que perjudican al resto de la población y que por sí mismas nada logran. ¿Acaso se fue Botnia de Uruguay? ¿Por los cortes y acampes se ha logrado mejorar las condiciones de vida de los pobres e indigentes? ¿Se los ha sacado de una situación indignante? No, sólo se les han dado más mendrugos y algunos, a costa de ellos, siguen teniendo vigencia política. Tengo mis dudas sobre algunos movimientos de protestas: ¿persiguen el fin de defender al ser humano sometido a la injusticia o hay un fin político y económico detrás de todo eso? Recuerdo muy bien cuando hace muchos años me pidieron recortes de unos diarios donde había sido publicada la noticia de una manifestación organizada por cierto sector, Cuando pregunté para qué los necesitaban, me dijeron que para enviar a Europa. Las malas lenguas me susurraron luego que eran las pruebas del trabajo realizado, de manera que el subsidio que recibían del Viejo Continente estuviera justificado. Es probable que hayan sido cosas de lenguas malas e interesadas, pero... No quiero decir con esto, claro está, que todas las protestas, cortes y manifestaciones están viciadas de irregularidades, de ningún modo. Sí quiero opinar, y lo hago, expresando que ninguna protesta puede realizarse cuando ella perjudica al resto de la sociedad.

—Y como bien se decía anteriormente, por lo general poco y nada se logra.

—Un escritor decía que el respeto mutuo implica el cuidado de salvaguardar la mayor parte posible de libertad de aquellos con quienes se convive. Y esto es así.

—No obstante, también se da aquello que decía otro pensador, Lichtenberg: “Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto. Y esto es, me parece a mí, algo que ha sucedido en nuestro país. ¡Hay tantos desvergonzados! ¿Cómo no habrá irrespetuosos?

candi2050@gmail.com

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