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Martes 14 de Diciembre de 2010

Charlas de Candi - Martes 14

—“Hola Candi: recién termino de leer el diario del domingo y decidí escribirle esta carta, para expresarle lo grato que me resultó enterarme de que Juliana Riva fue elegida como una de las personas destacadas del año....

—“Hola Candi: recién termino de leer el diario del domingo y decidí escribirle esta carta, para expresarle lo grato que me resultó enterarme de que Juliana Riva fue elegida como una de las personas destacadas del año. Usted en su columna siempre da lugar y apoya las actividades de los chicos con capacidades diferentes poniendo un toque de esperanza. Suele decirle a la gente, para que entienda, que todos en algunos aspectos somos discapacitados, que no existe el ser humano sin errores y facultado para todas las tareas en la vida. Por lo tanto es importantísimo que desde los medios se priorice el trabajo de estos adolescentes, a los que todo les cuesta el doble”.

—Pero no les cuesta amar y agradecer, que es lo más importante en el paso por este plano de existencia, estimada lectora. Y sí, hay quienes son verdaderos “discapacitados”, porque quien no ama al más desprotegido, quien no le tiende una mano, es el verdadero discapacitado. Y quien sabiendo hacer lo bueno no lo hace o no intenta hacerlo en favor de los más débiles, de los necesitados, es una persona perdida, con serio riesgo de convertirse en perversa.

—Sigue diciendo la lectora: “Conozco a través de la mamá la voluntad de Juliana para cursar todo su secundario en el Colegio Misericordia, y hay que destacar la labor de las docentes que la acompañaron en todo este proceso. Esas maestras integradoras están dando muestra de que cuando se quiere se puede; y por lo tanto es un ejemplo para todas las instituciones que más de una vez cierran sus puertas a los chicos con alguna dificultad.

—Perdón…, felicito al Colegio Misericordia, pero no olvido que en algunos colegios religiosos y no religiosos aún se discrimina. Y lo que digo lo fundamento en gente que me ha escrito, amigos que me han contado el padecimiento de ellos y sus hijitos y cartas de lectores que han llegado a este diario. Y un día de estos hablaré de lo más parecido a un negocio o comercio en una facultad religiosa de Rosario, con sede en Buenos Aires, cuya enseñanza, me dicen algunos alumnos, deja mucho que desear.

—Dice la lectora finalmente: “Si cada día se les abre un nuevo camino, tanto en lo educativo como en lo laboral, estas personas van a poder cumplir sus objetivos, se van a sentir considerados y amparados por una sociedad que muchas veces mira para otro lado. Por eso felicito en este caso a Mariana Rodríguez, a Cristina Recabarren y a Viviana Pate, profesionales con una calidad humana extraordinaria y con un trabajo sostenido en el tiempo, de perseverancia y dedicación“.

—Felicitaciones a Juliana (¡qué hermoso nombre!), a los docentes y a las autoridades de la escuela Misericordia.

candi2050@gmail.com

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