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Martes 14 de Septiembre de 2010

Charlas de Candi - Martes 14

 —Al recibir al nuevo embajador alemán ante el Vaticano, Walter Jürgen Schmid, Benedicto XVI ha aprovechado la ocasión para decir algunas cosas. En primer lugar ha criticado a los medios de comunicación (en general) del mundo...

—Al recibir al nuevo embajador alemán ante el Vaticano, Walter Jürgen Schmid, Benedicto XVI ha aprovechado la ocasión para decir algunas cosas. En primer lugar ha criticado a los medios de comunicación (en general) del mundo, al sostener que “al existir una competencia cada vez mayor los medios piensan que están obligados a suscitar la máxima atención posible. Por otra parte, el enfrentamiento es noticia en general, aunque vaya en detrimento de la verdad del hecho”, dijo. No puedo dejar de coincidir con el Papa en este caso. Muchos medios no hacen sólo del enfrentamiento una política comercial, de modo que ello beneficie las ventas y utilidades, sino que apelan a burdos y desdeñables contenidos para mejorar el rating y la venta. Y, por otro lado, no pocos medios y comunicadores están influenciados por ideologías que los torna parciales, inequitativos a la hora de informar. De formar, ni hablemos.

—Pero el Papa también habló de otra cosa. Dijo: “cuando se comienza a distinguir -y con frecuencia esto sucede ya en el vientre materno- entre vida digna e indigna de ser vivida, no se salvará tampoco ninguna otra etapa de la vida, y mucho menos la enfermedad y la vejez”.

—También estoy de acuerdo: ¿Quién, y en virtud de qué, puede determinar quién vive y quién muere? ¿Qué autoridad tiene cualquier persona para decidir sobre la vida o la muerte de un inocente? Y sino es inocente tampoco tiene el hombre potestad sobre la vida de una persona. Puede castigarlo por el mal realizado en el marco de la ley, pero no puede matarlo, porque la vida no es propiedad de nadie.

—¿Tampoco de quien la posee?

—Tampoco. Aquí entramos en la cuestión del suicidio. Uno puede comprender a una persona desesperada que intenta quitarse la vida, una persona postrada en eso que se llama el límite del comportamiento y soporte humano traspasado; puede condolerse con ella y apenarse por ella, pero jamás justificar semejante acción ( además la vida da oportunidades ypermite superar el dolor si hay voluntad del sujeto). La vida, lo reitero, no es propiedad del ser humano. La única dueña de la vida es la propia vida. Ella determina cuando comienza y ella misma decide cuando acaba.

—¿La vida es inteligente?

—A menudo hablamos muy ligeramente de la vida sin saber exactamente qué es. Paradójicamente, la vida es algo abstracto en cierto modo, porque no es sólo un individuo, una criatura en movimiento, pensante, accionante. La vida es incluso con abstracción del sujeto material y accionante, porque la vida es, antes que cualquier otra cosa, una energía. Y esta energía es con exclusión de la persona. Por esa energía hay fecundación, desarrollo y se forma cualquier criatura, lo que es algo maravilloso. No es sólo por la cópula del macho y la hembra (que son sólo herramientas, vías, intermediarios) que se produce la vida. Tampoco es por la voluntad de los progenitores que se va desarrollando y perfeccionando una criatura (de cualquier especie) en el vientre materno. Ni siquiera por la voluntad del engrendrado. Hay una energía, inteligente, maravillosa, que interviene. El ser humano contribuye a la vida de manera importante, pero no es determinante esa contribución. Una pareja puede desear un hijo y hacer todo lo que esté a su alcance para tenerlo. Pero ese hacer, aunque es relevante, es limitado. Porque todo el desarrollo en el vientre materno y fuera de él, todos los procesos increíbles, casi milagrosos y vitales que se suceden en el cuerpo y en la mente hasta la muerte, no están sujetos a la voluntad de ninguna persona. Por eso: ¿quiénes somos para decidir quién vive y quién muere? Nadie es dueño, Inocencio, de quitarle la pluma a un gorrión, a menos que en su fatal soberbia y mezquindad se suponga el hombre rey del universo y viole la ley fundamental, como lo hace. Pero paga un precio alto por ello, no lo dude.

candi2050@gmail.com

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