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Lunes 03 de Enero de 2011

Charlas de Candi - Lunes 3

—Dice el pastor Miguel Chacho de Rose en un mensaje que me ha enviado para el inicio del año: —“Verdaderamente, amigo Candi, estoy muy preocupado por todas las cosas que suceden en nuestra ciudad, en la provincia, en la Nación y, por qué no decirlo, en todo el mundo...

—Dice el pastor Miguel Chacho de Rose en un mensaje que me ha enviado para el inicio del año:

—“Verdaderamente, amigo Candi, estoy muy preocupado por todas las cosas que suceden en nuestra ciudad, en la provincia, en la Nación y, por qué no decirlo, en todo el mundo. Recuerdo que cuando era más joven existían países que eran ejemplos; políticos que eran coherentes en sus discursos, decían y hacían lo que decían. Hoy, tristemente, podemos decir que esa hidalguía y esa dignidad han desaparecidos, y si no están desaparecidas están muy ocultas en el cofre de los buenos recuerdos. Siempre estoy reflexionando sobre las causas que hacen que nuestra gran Patria viva en la oscuridad y en la necesidad que se perpetúan cada día. Realmente vivimos bajo maldición. La palabra de Dios dice en el Génesis que el Creador maldijo a la Tierra y el diablo, muy astuto, se encargó de que esa maldición perdure sobre los hombres. Estamos odiándonos los unos a los otros, somos agresivos, vivimos desencantados. Se ha instalado sobre nuestra sociedad un espíritu de venganza, de odio, de revanchismo; buscamos justicia y lo único que pretendemos es saciar nuestra sed de venganza, gozándonos de los castigos parciales y por ende desnaturalizamos lo que Jesús dijo en el momento más importante de su vida, cuando estaba en la cruz: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lucas 23: 34). Nos ha pedido también, diciendo: “De cierto os digo que todo lo que atéis en la Tierra, será atado en el cielo y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo” (Mateo 18:18); es decir: “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro padre celestial” (Mateo 6: 14). Si realmente buscamos la paz, esa paz que el mundo no nos puede ofrecer, ¿entonces por qué no buscar la paz que sobrepasa todo entendimiento, que es la paz de Nuestro Señor? Depongamos nuestros oscuros sentimientos, sentimientos que no son de Dios sino del mismísimo diablo, no permitamos que el enemigo del hombre se entronice en nuestras vidas. Jesús nos dijo que el diablo, el gran mentiroso de la historia, ha venido para matar, para destruir lo que fue bueno a los ojos de Dios creador. Aprendamos a deponer nuestro egoísmo y nuestras desmedidas ambiciones. Dejemos de ser tan hipócritas y vivamos en coherencia, buscando el bienestar de los demás para que Dios se encargue del nuestro. Si hacemos lo que Dios nos pide, veremos que el mundo cambiará de rumbo, los hombres mejoraremos sustancialmente nuestro peregrinar sobre la Tierra. La llave de un futuro lleno de gloria, de amor y de paz, es el perdón. Que dios lo bendiga, amigo Candi, un saludo a su esposa y a todos aquellos que siguen esta página y que la gloria de Dios sea sobre nuestra gran y hermosa Patria. Pastor Miguel “Chacho” de Rose”.

—Estimado pastor: primero, gracias por escribir. Creo que, en efecto, se cierne sobre todo el mundo y ataca al hombre, una energía maléfica que en muchos casos lo cautiva. Pero también están los que no permiten que tal poder los esclavice. Y están, además, los que se mofan de estas cosas, los que con su indiferencia contribuyen al establecimiento del mal.

candi2050@gmail.com

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