Central
Domingo 18 de Septiembre de 2016

Chacho, no subas al ring

Se saluda que Eduardo Coudet dijera públicamente el nombre y apellido del autor de la nota que tanto le molestó y que no metiera a todos en la misma bolsa. Justamente eso fue lo que se le pidió en la columna que se tituló "Es una pena Chacho", que este periodista escribió en la edición de ayer. También se aplaude que exteriorizara cuál era su enojo en el toma y daca que mantuvo con el redactor de Ovación en la conferencia de prensa. En lo que se equivoca el Chacho es en entender lo que él quiere de una publicación firmada y con la foto del que la escribe, que argumenta "parece que lo mejor de Coudet en Central ya se vio". Eso que tanto ruido le hizo no fue más que una visión de la situación futbolística que atraviesa Central, que Coudet puede o no compartir. Tampoco pareció oportuno que anticipara que de ahora en más este medio empezará a "pegarle" deliberadamente porque él decidió no hablar por el momento con La Capital. En ese sentido puede quedarse tranquilo porque las columnas que se escriben nunca tuvieron ni tendrán el objetivo de perseguirlo. Al contrario. Las críticas siempre estuvieron paridas desde la visión subjetiva de quien las escribe. Mucho menos estarán movilizadas por aprietes o por mecanismos de presión para que él conceda una entrevista exclusiva o dé alguna información. La Capital cumplirá en noviembre 149 años y no necesita de Coudet para seguir en complicidad con sus lectores.

Lo único raro de todo esto es que ahora tenga ese pensamiento. Llama la atención esta reacción tan beligerante por una nimiedad como un comentario periodístico, que él calificó con la fuerza de una falta de respeto. En Ovación nunca se cruzó esa línea. De hecho, nunca se escribió sobre cuestiones extrafutbolísticas en las que se sospechaba que él estuvo involucrado. Tampoco se puso ni una sola línea cuando gente de su entorno blanqueó que él sabía que Marcelo Larrondo se iba a River, pero eligió el camino de hacerse el desentendido porque en la operación vaya a saber qué cosas podían asomar a la superficie. Por esto, y por otras cuestiones, suena extraño que ahora diga con tanta liviandad que este diario lo maltrata. En realidad, lo único que se hizo desde el instante en que asumió fue llenarlo de elogios porque el equipo y su conducción se lo merecían. Así como ahora se molestó, en ese momento no hubo felicitaciones porque eran todas loas para su trabajo.

Chacho, tranquilo. Volvé sobre tu eje porque el hincha te necesita enfocado en lograr el título que se te negó en los torneos que dirigiste. No vale la pena subirse a un ring solo ni tirar trompadas al aire. Lo importante es que la gente crea en tu proyecto y no en lo que dicen las columnas de opinión de periodistas que escriben cosas con las que no coincidís.

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