Central
Miércoles 30 de Noviembre de 2016

Central y un paso más en busca del único gran objetivo

El canalla trajo a Formosa su ilusión, a la que se aferrará para pasar a Belgrano y alcanzar la final de Copa Argentina.

Si de sueños vive el hombre, en Central tienen motivos de sobra para mantener los ojos bien abiertos. En realidad se trata de un ejercicio que se debe hacer casi por obligación. Porque no hay otra canasta en la que poner los huevos. Todo fue metido en esta Copa Argentina que tiene al equipo de Coudet a un tris de meterse en una nueva final (sería la tercera consecutiva) y motorizar la ilusión rumbo a la coronación, la clasificación a la Copa Libertadores y todo lo que llegue. Parece tan cerca la cosa. En realidad se está cerca. Apenas dos pasos por cumplir. Pero a la vez se está tan lejos. Más sabiendo que al Canalla todo parece costarle el doble en los tiempos que corren. Central vive para y por la Copa Argentina. Es así de crudo el análisis. Así de simple. Por eso hoy es Belgrano y después, siempre pintando el mejor escenario, será River o Gimnasia. Fuera de ello no hay nada a lo que se le preste demasiada atención. Sólo la tragedia en Colombia con el plantel de Chapecoense desvió un poco el análisis, hasta que llegó la confirmación de que el partido finalmente se jugaba (ver aparte).

Ni el empate contra Independiente ni la igualdad con Boca (en la Bombonera) ni la parda con Olimpo el pasado sábado en el Gigante movieron el amperímetro en Arroyito. Desde el mismo momento en que Loustau decretó el final del partido en el Kempes aquel 2 de noviembre y el escollo xeneize pasaba a ser historia no hubo otra cosa para focalizar. Era la semifinal. Sin medias tintas. Por eso la decisión del Chacho de guardar jugadores y ni siquiera arriesgar a aquel que pudiera correr el mínimo riesgo. Y acá está Central, en Formosa, con la ilusión a cuestas, lo que no es poco.

En aquella instancia de cuartos de final con Boca se habló mucho más, por obvias razones, claro. Hasta se hizo demasiado hincapié en la situación que podía hasta ponerle fin al ciclo del Chacho Coudet. Por las dudas se aclara que el cuadro de situación no cambió y que todo continúa supeditado a la suerte que corra el equipo en esta competencia. Sí debe consignarse que el semblante es otro. Y se vive de esa forma porque cuanto más cerca se esté de la coronación tan ansiada, más fácil será hacer a un lado ese paso cansino y poco feliz que se está teniendo en el torneo local, pese a la enorme inversión realizada.

Pero mientras haya un motivo para sentir que todo ese dinero que fue volcado a la conformación del equipo sirve para pelear, la fineza de los análisis no tendrán cabida. Y Central tiene en qué poner la cabeza, en qué creer, en qué focalizarse.

"Está claro que nuestro gran objetivo es el partido del miércoles". Coudet el pasado viernes, a un día del partido contra Olimpo. ¿Cuántas conjeturas alternativas se pueden hacer a partir de lo que fue prácticamente una declaración de principios? Muy pocas. Es que Coudet sabe, y así lo hizo saber, que está primero en la fila del andén esperando abordar el tren.

Nadie decidió desde el inicio del semestre que Central apueste todas sus fichas a la Copa Argentina. Los resultados en una y otra competencia lo fueron llevando. No hubo elección sino una opción como lógica consecuencia. Y aquí, en la calurosa Formosa, está el nuevo escalón, que se transformará esta noche en el Antonio Romero en el nuevo desafío de un único objetivo. Porque se eso se trata esta relación.

Para Central es la Copa Argentina y nada más.

Por otra final. Coudet pisó Formosa con la firme convicción de que el equipo estará a la altura para lograr el objetivo propuesto.

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