Copa Argentina
Domingo 06 de Noviembre de 2016

Central tiene una deuda interna

Tras la clasificación a semifinales de Copa Argentina, el Canalla debe cambiar rápido el chip para enderezar el rumbo en el torneo local, en el que aún corre la carrera desde muy atrás.

No hay otra forma de entender el presente y mirar el futuro con la Copa Argentina entre ceja y ceja. El Canalla respira en pos de ese objetivo. Quien intente analizarlo de otra forma equivocará el camino. Esto como presentación de lo que hoy es primordial. Igual no hay nada que invalide ni le quite peso a la necesidad del equipo auriazul de enderezar su andar en el torneo local, en el que la distancia que hoy existe con el líder Estudiantes lastima las ambiciones de la previa. No las hiere de muerte ni mucho menos. De todas formas es un tema a atender cuanto antes.

A cuatro días de haber logrado un paso importantísimo en la Copa Argentina, en lo que fue la eliminación de Boca y la clasificación a semifinales, es lógico que cueste bajar los decibeles y ponerle algo de coto a la euforia. Porque los hinchas en ese sentido transitan por el mismo camino que los jugadores y cuerpo técnico. Pero el Chacho y colaboradores, como también sus dirigidos, sienten que tienen la obligación de lograr serenidad y separar las aguas. Lo hecho, hecho está. La cercanía de una posibilidad histórica existe. Pero es lo que vendrá.

Antes del inicio de la competencia hubo una ingeniería futbolística que se diagramó, se intentó llevar a cabo y que contempló una inversión acorde a las pretensiones, aún no traducida en resultados en el torneo doméstico. Es que hasta aquí ese es un terreno en el que Central lejos está de hacer pie. Hay una inestabilidad en el juego que contrasta claramente con lo acontecido en Copa Argentina, en la que pese a algunas flacas actuaciones siempre pudo erguir la figura.

La gran ventaja que tiene Central, como tantos otros equipos que están en una situación similar, es que se trata de un torneo larguísimo, con un parate en el medio. Por eso arriesgar a decir hoy que tal o cual equipo ya está fuera de competencia es cuanto menos apresurado. Sin dudas que las posibilidades no son las mismas hoy para el Canalla que para otro equipo mucho más encumbrado, pero mientras el tiempo dé y los números colaboren, siempre se podrá creer.

Ayer Estudiantes no pudo con River. Es cierto, no perdió, pero dejó dos puntos en el camino, lo que le da una nueva chance al resto para acortar distancias. Central no escapa a las generales de la ley, sabiendo que aún la diferencia es enorme. Pero aprovechar cada oportunidad que se presente será una muestra no sólo de sabiduría, sino también de carácter. De igual forma, se insiste, esa intentona deportiva no debiera tomarse como una patriada, sino como una lógica consecuencia del plantel que se armó.

Qué difícil puede resultarles hoy a los jugadores meterse de lleno los 90' contra el Rojo, más teniendo en cuenta que los hinchas armarán un acto de agradecimiento por lo sucedido el pasado miércoles en el Kempes. Pero hay un chip que se debe sacar y otro que activar.

La Copa Argentina es y será un plato más que tentador. ¿El torneo local? Hoy la deuda interna de Central.


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