Ovación
Miércoles 29 de Junio de 2016

Central: Salazar hoy está afuera del equipo

River anunció que ejecutará la cláusula de rescisión, lo que motivo el enojo de los dirigentes canallas. El lateral tucumano hizo lo suyo y dejó la concentración.

Víctor Salazar, ausente en la práctica de ayer. Ya había pegado el faltazo en el entrenamiento del lunes (nadie del club ni del cuerpo técnico lo comunicó). Llamadas que empezaron a realizarse de un lado a otro. Mensajes. Era el prólogo de una situación que, se intuía, iba a tener un final negro para Rosario Central. Esos presagios se confirmaron en horas de la tarde, luego de que dos dirigentes canallas mantuvieran una charla "respetuosa pero acalorada", según confiaron (varios testigos le indicaron a este diario que la discusión fue fuerte y con muchos gritos), con el presidente Rodolfo D'Onofrio y el vicepresidente Jorge Brito, quienes informaron que están dispuestos a ejecutar la cláusula de rescisión por el defensor, por lo que el tucumano está prácticamente con un pie en el club millonario. Es más, los directivos de River comunicaron que el futbolista ayer ya estaba en Buenos Aires, próximo a firmar su contrato. Esto motivó un fuerte cruce verbal entre las partes. Con los vicepresidentes canallas hablando de que se están "rompiendo códigos" y que, de darse, "se trataría de una traición". Y con un D'Onofrio tildando de "desequilibrado" a Carloni. En el medio está la situación de Alejandro Donatti, quien también había dejado la concentración y se irá por la cláusula de rescisión a Flamengo, aunque eso podría acarrear una disputa en la Fifa (ver aparte).

El discurso de los directivos de Central ayer hablaba a las claras del fastidio que tenían con la situación, entendiendo que River estaba rompiendo un código que existe entre los clubes del fútbol argentino en esto de no ir por un futbolista a partir de la cláusula de rescisión, un paso "poco ético pero legal". La postura de Central estaba clara en este caso. Fácilmente explicable desde la negativa en tres o cuatro ocasiones, ante cada ofrecimiento de River para llevarse a Salazar. De hecho desde Núñez llegaron a ofrecer poco más de tres millones de dólares (una cifra muy superior a lo que percibirá ahora), aunque con una forma de pago que nunca conformó a los canallas. En Arroyito en todo momento se aferraron a la idea de que River iba a respetar la decisión de no vender al jugador. El desenlace claramente podría ser otro.

El próximo paso en esta historia es que River haga efectivo el pago de la cláusula. Para ello deberá desembolsar 2,2 millones de dólares limpios para Central (a eso habrá que sumarles los impuestos) y en efectivo. Después de eso sí el Tucu podrá desvincularse de Central y sumarse el plantel que conduce Marcelo Gallardo.

Y nada impediría que River cumpla con ese paso. Fue lo que D'Onofrio les informó ayer en Ezeiza a los vicepresidentes canallas Luciano Cefaratti y Ricardo Carloni, quienes le hicieron saber al mandamás riverplatense "que estaba rompiendo por primera vez en la historia uno de los códigos del fútbol", según palabras del propio Carloni, quien apuntó que la respuesta de D'Onofrio fue: "Entonces lo haremos por primera vez". Y que agregó que "el jugador ya está en Buenos Aires para firmar el contrato" y que en esta historia "a nosotros no nos interesa lo que piensan en Central".

"Según las palabras de D'Onofrio el tema ya está definido, aunque de nuestra parte creemos que siempre hay tiempo para volver atrás. Sí les dejamos en claro que están a punto de abrir una ventana en el fútbol argentino, donde nunca nadie se atrevió a ejecutar una cláusula de rescisión. Boca, por ejemplo, no hizo uso de la cláusula con Huracán cuando intentó por todos los medios contratar a Wanchope Abila (hoy en Cruzeiro)", le dijo Carloni a Ovación.

A su turno, Cefaratti esgrimió que "River está teniendo una actitud desleal para con nosotros, no está respetando la buena fe que rigen las relaciones institucionales entre los clubes desde el momento en que se puso a negociar con un jugador a espaldas de Central, cuando nosotros ya le habíamos dado la negativa a la transferencia. River fue cómplice de un jugador que se fue del club sin autorización. Es por todo esto que condenamos la actitud y el proceder de River".

Salazar estuvo el lunes por la mañana en un gimnasio céntrico donde el plantel realizó una serie de evaluaciones físicas. A las 13 los jugadores estaban citados en Arroyo Seco para almorzar y continuar con la concentración, pero el tucumano nunca más apareció.

"Con Salazar no pudimos hablar y eso también nos molesta. Pensamos que River estaba exagerando la situación para presionar, pero indudablemente el jugador a ellos siempre les estuvo expresando la voluntad de irse", apuntó el vice primero canalla.

En este contexto en Central no pueden evitar que el jugador se vaya. No aceptarán que la partida de Salazar sea a través de una venta por la negativa de vender (el club lanzó un comunicado el lunes por la noche en la que declaraba intransferibles a todos los futbolistas del plantel), pero ya nada podrán hacer los directivos. Salazar marcó el camino al no participar ya de los últimos entrenamientos y River hizo su parte ayer por la tarde confirmando que está decidido a llevarse al defensor. Mientras, a Coudet se le sigue achicando el plantel y ahora estará en la obligación de ir por un refuerzo en esa posición para que pelee el puesto con Paulo Ferrari.

Un toque por Fatura

En la búsqueda de un arquero para cubrir la vacante que dejó Manuel García apareció el nombre de Jorge Broun. Coudet fue quien se interiorizó sobre la situación de Fatura, quien tiene un año más de contrato en Colón.

Comentarios