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Jueves 25 de Febrero de 2016

Central necesita subirse al pedestal internacional

S i hay un torneo que a Central le desvela jugar es la Copa. Será porque su historia extraña el respaldo de un título resonante como es la Libertadores.

S i hay un torneo que a Central le desvela jugar es la Copa. Será porque su historia extraña el respaldo de un título resonante como es la Libertadores. Es que la grandeza de este club ya no soporta ser más testigo de consagraciones ajenas. Central necesita subirse de una vez por todas al pedestal del reconocimiento internacional. Lo mismo se escribió en su momento cuando le tocó a Newell’s representar al fútbol rosarino. Pero ahora es tiempo de avanzar sobre el recorrido inicial que marcará el camino del equipo de Coudet hoy ante Nacional, en el Gigante. Siguiendo esa huella, lo primero que hay que decir es que Central llega al debut respaldado por un momento, que se acerca bastante a lo que soñaba. Con un equipo apoyado en certezas y, sobre todo, con un entrenador que sabe posta que cuenta con un plantel cada vez más receptivo a su mensaje futbolístico. Por eso el Chacho ya anticipó públicamente que no se conforma con sólo participar. Les dijo a los jugadores que van a competir para intentar ganarla. Bienvenida esa rebeldía de Coudet. No hace más que revelar el sentido de identidad que le inculcó al grupo desde que asumió y que ahora buscará que trascienda las fronteras del continente. Hay signos vitales del equipo que invitan a la esperanza. También se amontonan razones anímicas y de espíritu competitivo para darle más espesura al sueño de conquistar América. Coudet anda bien rumbeado cuando da a entender que la Libertadores en alguna instancia te deja a pata sin importar que el equipo está bien calzado. Es un torneo que no siempre bendice con el éxito al mejor equipo o al gran candidato. Central deberá saber convivir con esas turbulencias. Nacional será el primer palo enjabonado que intentará subir.

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