Ovación
Miércoles 11 de Mayo de 2016

Central: Eduardo Coudet palpita la previa del partido de mañana por cuartos

"No hay un día en que no sueñe con dar la vuelta y poder darle la alegría a la gente", dijo el Chacho.

—¿Cómo llevás esta previa al partido con Atlético Nacional?

—Muy bien. Estoy donde quiero estar. Con la ansiedad lógica por saber la necesidad que tiene este club por un título. Pero tengo la certeza de que este es el camino, tengo la certeza de que va a obtener un título de esta manera, tratando de pelear en todas las competencias que juegue. Pero sufro bastante y sufriré mucho más si las cosas no se llegan a dar.

—Es cierto que la pasión del fútbol reduce la realidad al resultado, pero más allá del final lo importante es aprender del recorrido...

—Estoy convencido de que este es el camino correcto. Jugamos el torneo pasado y nos tuvimos que bajar faltando una fecha porque llegamos a la final de la Copa Argentina, en este campeonato hasta faltando tres fechas teníamos chance pero las circunstancias nos llevaron hacia la Libertadores, pero está claro que en todo lo que disputamos somos protagonistas. Y sí, está bueno, pero yo quiero ser campeón. Tampoco puedo ser egoísta y no valorar lo que se hizo hasta acá.

—También hay que entender a veces que el campeón no sólo es por error ajeno.

—Sí, hay un montón de cosas que inciden, por eso destaco que Central juega de la misma forma sin importar dónde ni contra quién. Porque también hay una recuperación del protagonismo que este club casi siempre tuvo. A mí me emociona encontrarme con hinchas adultos mayores que me dicen "volví a la cancha por este equipo, porque da gusto verlo jugar", gente grande que se volvió a identificar y que seguramente les contará a los nietos que esto en su época era una constante. Y es muy lindo. Pero reitero, todos los días sueño con ser campeón. No hay un día en que no sueñe con dar la vuelta. Con cortar esta racha de varios años sin títulos. De poder darle esa alegría a la gente y también de darnos esa alegría. Ese es mi objetivo y estamos en carrera.

—Hacé partícipe al hincha canalla de la charla técnica de mañana. ¿Qué les dirás a tus jugadores?

—Más allá de lo estrictamente futbolístico les voy a remarcar el esfuerzo que hemos hecho para llegar hasta acá, poner énfasis en la entrega incondicional que pusieron y en la gran construcción que hemos alcanzado como grupo. Porque acá hay mucho trabajo. Y hablaremos que nos jugamos una parada importante, que nuestro objetivo ahora son estos 180 minutos y que depende de nosotros. Porque somos lo que supimos ser y estamos donde queremos estar. Por eso estamos ilusionados como todo el mundo Central.

—¿Este rival es diferente a todos los que ya enfrentaron?

—Es el mejor equipo de la Copa. Por lo que mostró futbolísticamente, y lo digo más allá de los números. Pero también es cierto que nosotros somos un rival difícil para ellos, porque nos encuentra en un muy buen momento, retomamos un montón de cosas que casi siempre mostramos, y salvo por Marcelo (Larrondo) nos agarra completo con el plantel. Nos encuentra con confianza. Pero sabemos que es un adversario complicado y que la serie no será sencilla, pero no tenemos ningún complejo.

—Central alcanzó un sistema de juego con momentos de mucha eficiencia e intensidad. Esta forma lo identifica. ¿Pero se modifica el juego según el rival?

—Siempre hay cosas para corregir y por mejorar. Más allá de que tenemos en claro lo que debemos hacer, eso no implica que no reparemos en los aspectos específicos del rival, porque analizamos por dónde nos pueden lastimar para tomar los recaudos y también estudiamos por dónde podemos lastimarlos nosotros a ellos.

—Claro que en estas instancias hay otro contexto que genera más tensión.

—Sí, pero no es nuevo para nosotros, porque en partidos de esta naturaleza, donde se definen situaciones, nos mantuvimos concentrados en todo momento. Lo vivimos en la Copa Argentina el año pasado y ahora con la Libertadores. Estamos muy metidos en esta etapa y también llegamos descansados, que no es un dato menor para un equipo que basa su esquema en la dinámica y en el juego intenso. Reitero, que lleguemos con los once jugadores descansados es importantísimo.

   —El último partido con Gremio fue casi el ideal, porque además de la supremacía futbolística hasta te permitió exhibir la unidad grupal, su aspecto afectivo y también la solidaridad cuando ingresó Alvarez...

   —Coincido. Tenemos un grupo desde lo humano muy fuerte. Esto también es clave, la unidad. Todo lo bueno que tiene este grupo fuera del campo tiene una única manera de demostrarlo públicamente: en los partidos. Una cosa va de la mano de la otra. Por eso creo que en los dos últimos partidos de la Copa fuimos nosotros, exhibimos lo que podemos jugar, desde la planificación hasta la ejecución. Y sí, es cierto, dejamos una imagen global plena de equipo serio y compacto.

   —No obstante no paraste un segundo durante todo el partido. No te sentaste en el banco ni cinco minutos. ¿Qué más querés de ellos? ¿No los tensionás más?

   —Soy así, vivo y siento el fútbol así. Pero ojo que estaba mucho más tranquilo en el partido de vuelta con Gremio. Pero en un partido así lo que uno pretende es cerrar los noventa minutos con la misma solidez, porque eso con el tiempo nos dará otra solidez y mayor confianza. Viene bien la pregunta para poder decir que desde que estoy el equipo se anima a ser, a jugar de la misma manera y en cualquier lugar, ya sea en el Gigante o donde nos toque jugar, y esto no es un tema menor ni algo fácil, porque animarse a llevar adelante una idea y una forma te hace sentir muy bien porque te hace entender que llegaste al plantel y que se puede hacer.

   —En ocasiones se vio al equipo ensayar jugadas en los tiros libres y si bien no derivaron en gol mostraron ideas. ¿Insistirán con esto?

   —Las jugadas de pelota parada adquieren importancia. La realidad es que no tenemos pateadores especialistas. Los ejecutantes son jóvenes y van calibrando su puntería. Y por eso buscamos variantes, las programamos y después son ellos los que eligen. Y en algunos partidos nos están dando réditos porque nos permiten estar más concentrados. Y modificamos en cada juego. Por eso también antes marcábamos en zona y hoy hacemos hombre, y a veces lo hacemos en forma mixta. Eso en la parte defensiva, mientras que en ofensiva pasa mucho por animarse y capitalizar en cada centro ese segundo antes que te permite anticiparse para desnivelar.

   —¿Cómo manejan la ansiedad?

   —Como lo hicimos recientemente, muy bien, y eso que tenemos muchos jugadores jóvenes. Por eso me pone muy feliz que Montoya haya sido figura el otro día, más después de haber pasado algunos partidos en los que no estuvo en su nivel pero se le caía muy rápidamente. Es cierto que las críticas tenían asidero porque no había jugado en su nivel, pero hoy sale a jugar de otra manera y a ejecutar de otra manera. Y es importantísimo que hoy maneje esos tiempos. Porque por supuesto que para mí en ese puesto es el mejor del país. Y lo nombro para darte un ejemplo, porque también puedo hablar de Salazar, Cervi, Lo Celso. Y es lógico también que los más jóvenes arranquen con todo, muestren sus credenciales y luego tengan un bajón, que es habitual, quienes fuimos futbolistas lo sabemos.

   —¿En ese momento está Lo Celso ahora?

   —Es un jugador con grandes condiciones, y tal cual nos pasó con Cervi el año pasado, le sucede a él ahora, porque tiene que manejar en su cabeza situaciones a la que no está acostumbrado. Y en estas cosas hay un entorno que gravita y que seguramente no lo deja salir de esa situación. Y esto es de manual, y lo digo porque afecta, a mí en la época de jugador me sucedió. Pero el Mono lo trata de llevar de la mejor manera, pero sería un negador si no admitiera que el tema de una eventual transferencia complica al futbolista y al ser un plantel muy corto y él un jugador tan importante no se puede disimular. Pero así como Cervi lo superó también lo está haciendo Lo Celso, dos jugadores excepcionales.

El Chacho y la política de incorporaciones

El Chacho defendió la política de contrataciones en su ciclo y aludió a las incorporaciones que realizó el club en esta temporada (Sosa, Herrera, Burgos, Gil Romero, Battaglia y Cetto): “Trajimos seis refuerzos, alguno de los cuales pueden gustarles o no a los periodistas o a los hinchas, pero lo cierto es que la inversión fue sólo de 300 mil dólares. Mientras que el año pasado recomendé la compra de Marcelo Larrondo y José Luis Fernández. Y así lo hicieron los directivos, razón por la cual en este tema también hay una ecuación con resultado favorable”.

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