Información Gral
Martes 14 de Junio de 2016

Cayó una temible red de la mafia china que extorsionaba a los súper

La ministra Bullrich dijo que es una gran noticia para el país. La organización criminal exigía dinero mensual a cambio de "protección".

Una banda vinculada a la "mafia china", acusada de haber extorsionado a más de un centenar de comerciantes utilizando sicarios argentinos y de países limítrofes, fue desbaratada tras una operación en la que fueron detenidas 40 personas, entre ellas algunos miembros de una falsa cámara de comerciantes chinos de la provincia de Buenos líderes.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, confirmó que se trata de una red criminal llamada Pi Xiu, sobre la que pesan 132 denuncias y cuyos integrantes exigían entre 30.000 y 50.000 dólares a dueños de supermercados chinos para darles "protección".

En el marco de las extorsiones, al menos 17 comerciantes que se negaron a pagar fueron heridos a balazos en sus piernas por "gatilleros" que los atacaron en sus locales.

Bullrich destacó que la desarticulación de la banda "implica una gran tranquilidad" para la ciudadanía y sobre todo "para los chinos que están instalados con supermercados" en Argentina.

La Justicia, por su parte, dispuso que nueve de los sospechosos queden detenidos, mientras que los otros 31 recuperaron la libertad pero seguirán imputados.

Entre los investigados se encuentran ciudadanos "peruanos, colombianos y bolivianos" señalados como "sicarios"—, que presuntamente perpetraron los delitos de "extorsión", "tenencia ilegítima de arma de fuego" y "lesiones".

La operación que permitió desbaratar la organización constó de 22 allanamientos realizados en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires y en uno de ellos resultaron heridos a balazos durante un tiroteo dos efectivos de élite del Grupo Especial de Operaciones Federales (Geof).

La investigación se inició en diciembre del año pasado, cuando un comerciante chino del barrio de Boedo denunció que había sido amenazado para pagar 150.000 pesos por parte de connacionales suyos para que su supermercado siguiera funcionando.

En la amenaza, le decían que si no pagaba podían "ser víctimas él o su familia de graves represalias". El comerciante aportó el número de teléfono de un hombre llamado Ya Tou, que fue identificado como el mediador sugerido para agilizar el pago del dinero. A partir de ese momento se inició una pesquisa que logró determinar que detrás de esas amenazas se encontraba una "triada" (mafia china) conocida como Pi Xiu.

Entre los principales acusados de conformar la organización, además de Ya Tou, que se encuentra prófugo, fueron detenidos el acusado de liderar la "triada", identificado como A Di y conocido como "Andi", y sus lugartenientes Wang Xi Ling y Ai Ru.

Con 35 años, A Di se había convertido en un pequeño emperador. La mafia Pi Xiu podía llevarse 50.000 pesos mensuales de cada comerciante luego de una cuota inicial de 50.000 dólares.

En la lista de lugares allanados, hubo dos grandes supermercados mayoristas en Pergamino donde la organización guardaba mercadería casi vencida que forzaba a sus víctimas a comprar. En otro supermercado en el partido Tres de Febrero, la Policía Federal tuvo que soportar balazos de varios soldados chinos de Pi Xiu.

La división de la Federal que investigó tiene más de 1.200 cidís con escuchas. Se valió de un policía chino, apodado "Martín", para navegar decenas de horas de diálogos en fujianés, mandarín y el dialecto hakka del sur de China.

La policía descubrió que A Di es hijo de uno de los máximos capos de Pi Xiu a nivel global y que está detenido en China. Para ser un capo mafia él mismo, A Di no era demasiado secreto en sus movimientos.

La Federal allanó el restaurante Dragón de Oro, en la clásica calle Corrientes, donde él solía cenar con la cúpula de la Pi Xiu. Fanático de los casinos, sospechaba que lo estaban buscando y antes de ser detenido se había mudado de aguantadero en aguantadero. Junto a él fue detenido su número dos Ai Ru, el principal recaudador del clan.

En Rosario

En nuestra ciudad un supermercadista chino denunció el fin de semana que su local fue baleado con cuatro tiros luego de que se negara a entregar dinero a cambio de no ser lastimado. Guo L., de 45 años, denunció en la seccional 14ª que el frente de su comercio "Sol de Granja", de Montevideo al 5700, recibió el impacto de cuatro plomos.

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