Policiales
Domingo 15 de Mayo de 2016

Cayó en Paraguay el hombre que desató el narcoescándalo de la policía cordobesa

Es Juan Francisco "El francés" Viarnes, a quien supieron buscar en Rosario, donde se presumía que había sido asesinado por Los Monos.

Juan Francisco "El francés" Viarnes es un personaje digno de un policial negro o un thriller novelado. De una película, o quizás de una serie policial de moda. Reconocido buche de la policía cordobesa y otras fuerzas de seguridad del país, fue quien desató la causa que llevó a juicio a la cúpula de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico de la provincia mediterránea, proceso que concluyó a principio de este mes con penas que no superaron los 3 años y 8 meses de prisión para los policías que siguen en libertad. El jueves, Viarnes fue detenido en Paraguay y será extraditado a la Argentina, donde se desempeñó durante más de tres años como informante ilegal de los agentes antinarcóticos cordobeses pero terminó declarando en contra de ellos. Como "testigo protegido" aportó datos para que se los acusara de realizar procedimientos ilegales con traficantes de drogas. Y luego se fugó. Hace un año el fiscal de Instrucción de Córdoba, Rubén Caro, solicitó a la Fiscalía Regional de Rosario que investigara si Viarnes no había sido asesinado por la banda de Los Monos y su cuerpo enterrado en suelo santafesino. Sólo fue un rumor.

Desde agosto de 2014, cuando desapareció de la casa en la que vivía en La Docta, pesaba sobre Viarnes una orden de captura internacional. Ahora, este hombre de 56 años afrontará un juicio de extradición que podría durar de 3 a 6 meses, según la estimación del juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja, quien presidió el tribunal que condenó a cinco policías cordobeses y absolvió a otros dos por la causa del "Narcoescándalo", un caso que obligó al gobernador cordobés, José Manuel de la Sota, a crear una nueva fuerza antinadrogas.

Dólares falsos. A Viarnes lo esperan en Argentina dos causas conexas. Una, la del "Narcoescándalo", donde está acusado de ser parte de una asociación ilícita, privación ilegal de la libertad, falsedad ideológica y falsificación de documentos. Y la otra causa por la tenencia de dólares falsos, hecho que lo liga con una familia de falsificadores rosarinos.

Este último expediente se inició el 19 de julio de 2013 cuando Viarnes fue detenido en una estación de servicios cordobesas por estafar a una persona con 41 mil dólares falsos por la compra de un auto. Al ser revisado por la policía se le incautaron siete credenciales truchas con su foto. Tenía carnés del Ministerio de Defensa, del Ejército (como coronel), de la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata, de la Cruz Roja Internacional y hasta una del "Instituto para Formación en Operación de Paz" de la ONU.

Fue entonces que "El francés" decidió jugar un as que tenía en la manga. Llamó a sus amigos antinarcóticos cordobeses para que lo zafaran. Pero nadie lo atendió. Entonces los acusó de actuar en connivencia con los narcos. Así nació la causa del "Narcoescándalo". Y al ser allanada su casa le incautaron otros 346 mil dólares falsos, que serían, según la acusación, parte de un botín de un millón de dólares truchos que una banda mixta le mejicaneó a un narco.

Siempre según esa línea investigativa, Viarnes estaba vinculado con los rosarinos Mario y Diómedes Manuel Carbone, detenido a la espera de juicio en Córdoba. El padre de Diómedes integró una célebre banda de falsificadores junto a "El gringo" y "Hormiga".

"El gringo" apareció por última vez en las páginas policiales ligado a la posesión del pase de un jugador de fútbol rosarino que supo pasar por San Lorenzo de Almagro y que hoy actúa en España y en la selección nacional dirigida por el Tata Martino, un jugador que, según se dice, es patrimonio de Los Monos.

Por los lazos que "El gringo" mantiene con la banda del barrio Las Flores es que se pensó en la hipótesis de que Viarnes había sido ejecutado en Rosario. "La hipótesis de que a este hombre lo habían asesinado Los Monos fue investigada. Pero conociendo a Viarnes siempre se presumió que estaba vivo en algún lugar", explicó el juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja.

Habló de más. Un experimentado pesquisa rosarino pregonaba que, para moverse en el pantanoso mundo del hampa, había que "aprender a caminar por el barro sin salpicar a nadie". Viarnes desconoció esa máxima. Una vez que marchó preso salpicó a todos. Al fiscal federal Enrique Senestrari le contó que durante tres años y medio fue agente encubierto de los policías antidrogas de Córdoba. Y el fiscal lo imputó junto con Rafael Sosa, entones jefe de Drogas Peligrosas, y varios de sus subordinados como integrante de una asociación ilícita dedicada a armar causas judiciales y convivir con los narcos. Pero "El francés" fue el único que no fue al calabozo. Le dieron prisión domiciliaria en una coqueta vivienda del barrio Urca, en La Docta. En agosto de 2014, con dos agentes federales de guardia en la puerta y con su padre de 91 años a su cargo, se fugó.

Mil caras. De "El francés" se contaron decenas de anécdotas. Varias de ellas judicializadas y otras que nada tienen que ver con el mundo de los agentes infiltrados. Desde 2011 figura en la Afip en dos rubros: venta al por menor de huevos, carnes de ave y productos de granja y de caza; y venta al por menor de prendas y accesorios de vestir. Por esos días tenía cobertura de la Obra Social de la Unión Personal Civil de la Nación (Upcn) gracias a que su pareja era empleada del Ministerio del Interior de la Nación.

Dijo ser asaltante de blindados y de bancos y haber estado detenido. Plantó droga en una vivienda para embagallar a un jugador profesional de póquer fingiendo que era un potencial comprador de la casa. En un juicio por narcotráfico en Córdoba, en octubre de 2011 apareció como testigo. Al ser consultado por sus datos personales dijo: "Soy agente de inteligencia del Ejército".

Algunas fuentes aseguraron que el hombre se fugó de la cárcel federal de Resistencia, donde estaba preso, disfrazado con una peluca y la ayuda de un primo que fue a visitarlo. También estuvo preso en Río IV, desde donde fue trasladado al Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional en Corrientes, donde compartió celda con algunos de los acusados por el secuestro del joven Cristian Schaerer, hijo del ministro de Salud de Raúl "Tato" Romero Feris, en setiembre de 2003. La familia del chico pagó entonces 250 mil dólares por el rescate, pero el muchacho jamás apareció. Cuando estaba en la Unidad Penal 6 de La Plata, a disposición del Tribunal Oral de Quilmes por una causa de secuestro extorsivo, fue trasladado a Corrientes para testificar en mayo de 2009 en la causa Schaerer.

En el juicio a los secuestradores de Schaerer en Corrientes, "El francés" dijo que conocía a los secuestradores y que había compartido celda con uno de ellos: Raúl "Caniche" Salgán. Contó que por instrucción del fiscal de Corrientes Oscar Resoagli grabó varias conversaciones con ese hombre mediante un dispositivo que llevaba adherido a su cuerpo. "Si hay algo que siempre tuvo El francés fue vocación de buchón", explicó uno de los investigadores que lo persiguió en sus dos años de ostracismo voluntario.

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