La Región
Miércoles 23 de Noviembre de 2016

Caso Perassi: decisión judicial compromete a un involucrado

El juez Carbone resolvió revocar la desvinculación del empleado del principal imputado en la causa de la desaparición de la joven sanlorencina.

El juez de cámara Carlos Carbone resolvió ayer revocar la decisión del juez de primera instancia de desvincular de la causa por la desaparición de la joven de San Lorenzo Paula Perassi, a Antonio D., empleado del principal imputado, y sobre quien pesó en su momento un proceso por homicidio simple, que después devino en sobreseimiento, que fue revocado. En este caso, la imputación al hombre es por el delito de aborto sin consentimiento seguido de muerte, el giro que dio la causa y por el cual hay ocho personas detenidas, entre ellas cinco policías.

Antonio D. había estado directamente vinculado a la causa por el homicidio de Paula, a partir de testigos que lo ubicaban junto a la mujer en un bar de Timbúes la tarde de su desaparición hace cinco años, y el rastreo hecho en su domicilio, adonde llegó un perro buscando rastros de la mujer. El hombre fue procesado junto a Gabriel Strumia, empresario de Puerto San Martín, amante de Paula y supuesto padre del bebé que estaba gestando. Ambos fueron procesados, luego desprocesados y sobreseídos por el crimen, pero esta última decisión fue apelada y revocada. En la causa paralela por aborto sin consentimiento seguido de muerte, el juez de primera instancia, Juan José Tutau, consideró que Antonio D. no tenía vinculación con la causa, y archivó su participación. Esto es lo que ahora el camarista revocó.

Carbone tomó esta decisión la mañana de ayer durante una audiencia de apelación que tuvo lugar en los tribunales de Rosario, con la presencia de los fiscales Román Moscetta y Donato Trotta, los defensores del acusado, Adriana Rearte y Pablo Morosano, y los apoderados de la querella, José Ferrara, Adrián Ruiz y Rodrigo Mazzuchini.

El juez escuchó los argumento de Ferrara, quien señaló la actuación del imputado en el hecho y relató pruebas en su contra, así como las declaraciones que realizó en la causa, y que las coartadas invocadas por Antonio D. no resultan verosímules "atento a las constancias de la causa, sobre todo de las testimoniales".

Ferrara dijo no entender por qué el juez de primera instancia Juan José Tutau afirma que no existen nuevos elementos como para no disponer el archivo en favor del imputado, y resaltó que "sí existieron nuevas pruebas", por lo cual "la decisión del juez es arbitraria y no acorde a la lógica".

La querella entiende que existe una participación necesaria de Antonio D. en la desaparición de Paula Perassi.

Por su parte, Mazzuchini enumeró algunas pruebas en contra del imputado, sobre todo testimoniales. Y el fiscal Trotta señaló pruebas obrantes que indican que consideró suficientes para probar el plan criminal orquestado por un grupo de personas dentro de las que se encuentra Antonio D., existiendo verdaderas pruebas objetivas y no menos indicios, como el rastreo efectuado por perros que llevaron al domicilio del imputado. Y fue más allá al decir que probablemente, el hombre sepa dónde está el cuerpo de Paula.

En tanto, el defensor Morosano pidió el rechazo a esos planteos, y dijo que la causa se hubiese resuelto del mismo modo sin existir la presión social imperante en San Lorenzo, ningún representante del Ministerio Público de la Acusación discutiría el archivo dispuesto. A su entender, el imputado fue el "típico perejil", y advirtió que los argumentos son los mismos que se esgrimieron hace cinco años, y tildó a la causa como "política". También expresó que la Fiscalía intenta "rasguñar hechos nuevos que permitan continuar con la presecusión" de su defendido.

No obstante, el camarista resolvió revocar la decisión apelada, lo que deja la puerta abierta a una indagatoria y una revinculación con la causa.

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